LA MAÑOSA “PRIMAVERA LABORAL”

PERSPECTIVA
Por Marcos Pineda Godoy
Viernes 13 de febrero de 2026
Ha pasado ya a la Cámara de Diputados el dictamen aprobado en el Senado de la República que, como modificación constitucional insignia, reduciría paulatinamente la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales, a fin de concretarse en el año 2030. Aunque habrán de abordarlo después, porque, ahí, nada más trabajan en pleno una vez por semana.
Junto con las reformas laborales y aumentos al salario mínimo, entre el sexenio anterior y el actual, se han presentado mediáticamente como la “Primavera Laboral”. A saber: la elección libre y secreta de las dirigencias sindicales, la eliminación de Outsourcing, es decir, la subcontratación, la incorporación de trabajadores de plataformas digitales a la Seguridad Social y la prohibición de horas extras de trabajo para menores de edad.
Así, tal cual, sin los detalles ni las letras chiquitas de los artículos transitorios, suena como que excelente. Pero no es tal. En realidad, es una especie de Gatopardismo, que todo cambie, para que se mantengan las cosas igual.
Si vamos de una por una, podemos profundizar cuanto usted quiera. Veamos, por ejemplo, la elección por voto secreto de dirigentes sindicales que no ha logrado su propósito. Siguen siendo controlados los sindicatos bajo amenazas y contubernios. El problema no era la forma de votar, sino las mafias en su interior. Y eso no se corrigió. La subcontratación se presumió, pero sigue vigente, nada más se cambiaron las formas. Hasta los gobiernos siguen subcontratando para evadir responsabilidades patronales. La mayoría de los trabajadores de reparto y transporte por aplicación no se han integrado a la seguridad social, porque no alcanzan a cumplir los horarios y condiciones que les fueron impuestos. Eso sí, los costos se incrementaron para los usuarios a fin de que las plataformas puedan cumplir con el pago de sus nuevos impuestos. Y, para rematar, la prohibición de las horas extras para menores de edad es letra muerta, ya que la inmensa mayoría de ellos trabaja en la informalidad, no son registrados como trabajadores.
Ha sido un acierto el aumento a los salarios mínimos. Ciento treinta por ciento. No se puede negar. Sin embargo, únicamente beneficia a alrededor de 8 millones de trabajadores, porque el resto, algo más de 55 millones, no ganan el salario mínimo, en otras palabras, perciben más del mínimo y, por tanto, esos aumentos no les aplican, o trabajan en la informalidad, incluso percibiendo menos del mínimo y trabajando más de las 48 horas semanales.
Cómo estamos de atrasados y explotados en México que la famosa semana inglesa, cinco días de trabajo, por dos de descanso, comenzó a exigirse en Europa desde 1810. A mediados de ese siglo se logró y fue una realidad para todos los países desarrollados a principios del siglo XX, sin necesidad de ponerlo en sus constituciones, mientras acá el régimen regatea y prorratea ese derecho a los trabajadores, manteniendo constitucionalmente sólo un día de descanso por semana en la Carta Magna. Las maromas aritméticas con que se justifican se caen, pues dejan la Constitución igual. Solamente un día de descanso obligatorio a la semana.
Y ya ni hablemos de productividad, porque ahí vamos en retroceso. México es uno de los países en los que se trabaja más horas en el mundo y, al mismo tiempo, donde la productividad, en su conjunto y por persona, es de las más bajas. Segundo país con menor productividad entre los miembros de la OCDE, sólo después de Colombia. Dos mil cien horas de trabajo anuales promedio por trabajador, comparadas con las 1,400 de Alemania o Dinamarca… ya ni le pregunto quién gana más y vive bastante mejor.
Y PARA INICIADOS:
A propósito de productividad y programas sociales. Nada más levante su mirada. Observe al frente y alrededor. Analice objetivamente, sin caer en las tentaciones ideológicas. Se dará cuenta de la poca y, a veces, hasta nula productividad de gente que está recibiendo dineros de nuestros impuestos, como si de veras fuera productiva. Mientras hay otras personas que sí se esfuerzan y se soban el lomo y no ganan lo que deberían. ¿Eso le parece correcto y justo? ¿Eso es justicia social?
La información es PODER!!!
