PONER ORDEN EN LA CASA

PERSPECTIVA
Por Marcos Pineda Godoy
Lunes 16 de febrero de 2026
Ayer tuvo lugar en Cuernavaca el último de los siete informes regionales de Margarita González Saravia sobre su primer año de gobierno, más allá incluso de como lo establece la Constitución local. Un inédito formato en el que destacó la presencia del invitado de honor: el pueblo de Morelos.
Más allá del simple cumplimiento de la norma y de un mensaje protocolario, usual en los dos anteriores sexenios, la primera mujer gobernadora de Morelos optó no sólo por presentarse ante el pleno del Congreso, sino acudir a las siete regiones en que se ha dividido estratégicamente a la entidad, para el desarrollo de las políticas y los programas, según las necesidades propias de cada una de ellas, a fin de exponer logros y avances, no sin reconocer los pendientes y los retos.
Aunque los morelenses ya teníamos muy claros los rezagos y abandonos durante los dos últimos sexenios y, en especial, el inmediato anterior, pues los padecimos en carne propia, fue explícita, directa, al señalar este periodo como el dedicado a poner orden en la casa, para poder comenzar con la transformación, de la mano de la presidenta, Claudia Shienbaum Pardo.
Las diferencias fueron notables aun antes de que asumiera su mandato. Y a poco más de un año de recorrer día con día municipios y poblados, escuchando las demandas populares y llevando los servicios de la federación y el estado a las comunidades más apartadas y de mayores carencias, González Saravia ha demostrado que no hay pretextos que valgan cuando se tiene el compromiso y la voluntad de servir al pueblo. Que, como lo afirmó desde un inicio, su gobierno no es de escritorio, sino de territorio.
Un cierre festivo e inclusivo, con la presencia de destacados funcionarios de la administración pública federal y de los poderes de la República, líderes sociales y políticos de diferentes orientaciones y agrupaciones, sindicatos e instituciones educativas. Habrá tiempo para analizar los programas y las estadísticas a la luz de las necesidades por enfrentar en los cinco años siguientes. Por lo pronto, quedó claro que no se equivocaron ni las encuestas previas a la selección de la candidata ni el voto mayoritario el día de las elecciones.
No tuvo necesidad de hacer señalamientos personales, en tierras tlahuicas se sabe, y se saben bien, las realidades en las que dejaron sumida a la administración local y que aquí nada más no había llegado la transformación. Los que se fueron, se sabe bien quiénes, son responsables de ello y el pueblo los guardará en su memoria, por si quisieran regresar.
Hoy por hoy, vale la pena reconocer y felicitar el esfuerzo, la dedicación y el profesionalismo de la gobernadora y de la mayoría de su equipo de trabajo. ¡Enhorabuena!
Y PARA INICIADOS:
Se ha hablado mucho de la manera en que se están retomando las formas y los simbolismos de la cultura política mexicana. No estarán exentos del análisis los acomodos, los tiempos y hasta el lenguaje corporal del día de ayer. Nos cuentan que hubo quienes salieron de la plaza de armas con rostros y ánimos entre la decepción y el descontento. Si no se dan cuenta del lugar que realmente ocupan en este ajedrez, y dejan de presumirse como alfiles, podrían terminar entregados como peones. Al tiempo.
La información es PODER!!!
