Narcomenudeo en la UAEM: inseguridad y denuncias recurrentes
La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) ha sido escenario de múltiples incidencias relacionadas con el narcomenudeo, un problema que afecta no solo al campus principal en Chamilpa, Cuernavaca, sino también a sus alrededores.
Este fenómeno, vinculado a la venta de drogas a pequeña escala, ha generado protestas estudiantiles, detenciones y un aumento en la percepción de inseguridad entre la comunidad universitaria.
Basado en reportes periodísticos y publicaciones en redes sociales, se evidencia un patrón persistente que involucra a estudiantes, personal y entornos cercanos, exacerbado por el contexto de alto consumo de drogas ilícitas en el estado de Morelos.
En los últimos años, particularmente en 2025, se han registrado casos alarmantes. El reciente caso de la estudiante Kimberly Joselín Ramos Beltrán, quien desapareció y fue hallada sin vida cerca del campus Chamilpa, involucró a un estudiante vinculado no solo a la desaparición y feminicidio de Kimberly, sino también a presuntas actividades de narcomenudeo dentro de la universidad, lo que brotó en marchas y denuncias contra la rectora y autoridades externas por negligencia en la seguridad.
También en febrero pasado, el Tribunal Unitario de Justicia Penal para Adolescentes reportó siete casos de narcomenudeo entre menores en Morelos, con énfasis en la necesidad de reforzar la vigilancia en entornos educativos como la UAEM.
En julio de 2025, se arrestó a un distribuidor que suministraba drogas a alumnos, mientras que en mayo de ese año, las estadísticas mostraron un incremento del 90% en casos juveniles relacionados con este delito.
Históricamente, el problema data de al menos 2014, cuando presuntos involucrados en el asesinato de un catedrático fueron detenidos por narcomenudeo. En 2015, se reconoció la presencia de esta actividad en el entorno y dentro de la UAEM, con irrupciones policiales en las instalaciones. Para 2018, la universidad anunció medidas de refuerzo contra el narcomenudeo.
En 2023 y 2024, eventos como tomas de campus por abusos policiales, detenciones de estudiantes por posesión y secuestros de académicos en zonas cercanas como Huitzilac, subrayaban la inseguridad general, aunque no siempre directamente ligada al narcomenudeo.
En resumen, el narcomenudeo en la UAEM representa un desafío estructural que requiere acciones coordinadas entre la institución, autoridades estatales y federales.
La percepción de miedo entre estudiantes y el liderazgo de Morelos en consumo de drogas ilícitas a nivel nacional destacan la urgencia de intervenciones preventivas y de seguridad, para garantizar un entorno educativo seguro y libre de violencia.
