UAEM: DIÁLOGO ABIERTO, PERO LA CRISIS ESTUDIANTIL AÚN NO SE RESUELVE

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Lunes 23 de marzo de 2026
La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) publicó este fin de semana un comunicado que respira voluntad de entendimiento. Con directrices de la rectora Viridiana León Hernández al frente, la institución reforzó su presencia física en la Puerta 1 del Campus Norte a través de la Comisión Central de Diálogo, manteniendo un canal directo con los estudiantes y reiterando, por escrito y sin ambigüedades, que no habrá represalias contra nadie por participar en el movimiento.
Es un mensaje claro: la rectoría no busca confrontación, sino construir confianza. León Hernández incluso visitó la Preparatoria Número 1 para supervisar medidas inmediatas, enviando la señal de que la autoridad universitaria está en territorio y no encerrada en despachos.
En paralelo, la UAEM ya ejecuta acciones concretas de seguridad que responden directamente a las demandas centrales del movimiento: instalación de cámaras de videovigilancia, colocación de luminarias, senderos seguros y capacitaciones con perspectiva de género para personal docente y administrativo. Estas no son promesas futuras, sino medidas que avanzan hoy.
La carta de garantías firmada y la disposición a ayudar en la unificación de los pliegos petitorios locales demuestran que la administración ha escuchado y está dispuesta a ceder terreno. Es, sin duda, el avance más tangible desde que inició el paro hace más de tres semanas tras los feminicidios de Kimberly Joselin y Karol Toledo.
Sin embargo, el propio comunicado revela la limitación más importante: todavía no se han instalado las mesas formales de trabajo. La frase “en espera de iniciar formalmente” es reveladora.
Los estudiantes siguen en asamblea permanente unificando sus exigencias y evaluando la carta de garantías; mientras tanto, el Campus Norte permanece tomado y el paro afecta la vida académica de miles. La buena fe institucional está sobre la mesa, pero la pelota sigue del lado estudiantil. Sin esa aceptación mutua, el diálogo corre el riesgo de quedarse en declaraciones.
Al final, este comunicado marca un punto de inflexión táctico: la UAEM ha hecho su parte para desescalar y generar condiciones mínimas de seguridad y respeto. Ahora corresponde a la Resistencia Estudiantil decidir si cruza la puerta que se les ha abierto. De ello depende no solo el fin del conflicto, sino la posibilidad real de reconstruir una universidad más segura y democrática. El tiempo apremia; Morelos no puede permitirse una UAEM paralizada indefinidamente, aunque esto último posiblemente ya se resolvió en 23 unidades académicas donde las clases se retomaron de manera presencial. Este día estaremos atentos a los acontecimientos, pues de un momento a otro, me parece, el paro llegará a su fin. Los estudiantes en resistencia ya no aguantan más el cada día más evidente rechazo.
