EL PT SALVANDO LO QUE QUEDA DE LA DEMOCRACIA

PERSPECTIVA
Por Marcos Pineda Godoy
Martes 24 de marzo de 2026
Efectivamente, las iniciativas de reformas constitucionales y a leyes secundarias, conocidas como “Plan B”, son menores si se las compara con la anterior, misma que fue rechazada en la Cámara de Diputados, con los votos en contra de los partidos aliados a Morena, el Verde y el Partido del Trabajo. Sin embargo, no deja de ser preocupantes sus consecuencias si se llegara a aprobar en los términos en que fue entregada por la presidenta de la República.
Por lo pronto, se encuentra en proceso de revisión. Los errores encontrados en su redacción, por ejemplo, en la cantidad de regidores que constitucionalmente tendrían que incrementarse en más de 800 municipios donde actualmente son menos de siete. Eso incrementaría el costo del sostenimiento del cabildo en lugar de disminuirlo, que se supone es el espíritu de la reforma. Tratarán de arreglarlo modificando un artículo transitorio. Ya ni hablar de la intromisión federal en la soberanía y autonomía de las entidades federativas, que de plano ha sido minimizada.
El Verde parece ya haber doblado las manos y estar dispuesto a someterse a la voluntad de su aliado, aunque de fondo y a la larga vaya en contra de sus propios intereses. No así el PT, que se ha sostenido reticente a aceptar se lleve a cabo la mal llamada “Revocación de Mandato” el mismo día de las elecciones intermedias. Ya cayeron en la cuenta de que, esa sola acción, facilitaría la continuidad en la consolidación de la hegemonía morenista, en detrimento de la pluralidad democrática, que terminaría excluyéndolos incluso a ellos, con todo y ser aliados de Morena.
Todo un contrasentido, al margen de si se trata de una cortina de humo para desviar la atención de los ingentes problemas sociales y económicos que no ha resuelto el régimen actual. Presentan la “Revocación de Mandato” como lo que no es. Se trata de un instrumento para que los electores pudieran dar por terminado el mandato de un funcionario electo popularmente, antes de que concluya su periodo, debido a que se le ha perdido mayoritariamente la confianza. La consulta de “Revocación” es, pues, un mecanismo para comprobar si se le ha perdido o no la confianza. No para ratificar su mandato y refrendar su popularidad. Y menos, haciendo campaña junto con elecciones regulares, que tienen fines completamente diferentes.
Y por si eso no basta, si el objetivo de solicitar la “Revocación de Mandato” es que, en este caso la presidenta pudiera ser separada de su cargo, habría que preguntar: ¿Quién va a pedir la “Revocación de Mandato” de Claudia Sheinbaum? ¿Quién va a recolectar los más de tres millones de firmas en al menos 17 estados, que exige la ley para que se lleve a cabo? Pues Morena, pero no para sacar a la presidenta, sino para ponerla en las boletas y en las campañas.
Ya el pasado ejercicio de “Revocación de Mandato”, el de Andrés Manuel López Obrador, resultó todo un fracaso. Sus resultados no fueron vinculantes, es decir, de observancia obligatoria, por no haber alcanzado al menos el 40% de participación de las personas inscritas en la lista nominal. En otras palabras, fue un gasto inútil, porque no sirvió ni siquiera para ratificar legalmente el mandato de AMLO.
Sería como de no creerse, pero si el PT se sostiene y logra que no se apruebe el famoso “Plan B”, estaría salvando algo de lo que queda de la democracia mexicana.
Y PARA INICIADOS:
En el gobierno de Morelos y en la rectoría de la UAEM deberían comprender que el regreso total a clases y actividades presenciales no significaría que los problemas de inseguridad hayan quedado resueltos, ni que las y los estudiantes estén ya conformes. Las clases se reponen, las vidas no. Ojalá que pronto podamos ver sentados a la mesa de diálogo a todos, no para resolver el paro de labores, sino para tomar y avanzar en medidas efectivas y democráticas, que incluyan a todos los sectores universitarios.
La información es PODER!!!
