Estudiantes en Resistencia de la UAEM inician mesa de diálogo con la Rectoría: “Nuestra lucha es legítima, no criminalicemos la protesta”
Ocotepec, Morelos – 27 de marzo de 2026. Con el rostro cubierto por razones de seguridad y privacidad, una vocera del movimiento Estudiantes en Resistencia de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) dio inicio este viernes a la primera mesa de diálogo con la rectora y funcionarios universitarios, celebrada en el Seminario Mayor de Ocotepec.
En sus palabras iniciales, la estudiante agradeció la presencia de voceros de las distintas unidades académicas que integran el movimiento, a padres y madres de familia que los han acompañado y cuidado, a las personas asesoras que guían el proceso, a la Asamblea Permanente de los de Morelos por asumir la mediación, a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, así como a las organizaciones y personas observadoras presentes por su labor de documentación y resguardo de los derechos de todas las partes.
También extendió el agradecimiento a organizaciones como Alianza de Mujeres Líderes por el Estado de Morelos, Colonias Unidas, Líderes Comunales de Chamilpa, Familias Zapatas Salazar, Movimiento por la Transformación Social Morelos, al representante de Al Servicio y Justicia, a la presidenta del Colegio del Personal Académico del CRIM (organización independiente y voluntaria de académicos), a los medios de comunicación y a la comunidad que sigue la transmisión.
“Quienes hoy hacen posible este espacio… agradecemos la presencia y el acompañamiento de organizaciones que han estado culpándonos, posicionándose y alentándonos, accionando, transformando caminos para hacer y hacer alianza”, expresó, destacando que el diálogo se desarrolla bajo principios de respeto, horizontalidad y cuidado.
Llamado contra la criminalización del movimiento
Antes de entrar en el fondo, la vocera hizo un llamado respetuoso a las autoridades universitarias que integran la mesa de diálogo, a la sociedad en general y a los medios de comunicación: no criminalizar nuestro movimiento.
Explicó que el hecho de participar con el rostro cubierto responde no solo al “temor fundado de posibles represalias”, sino también a la necesidad de proteger su seguridad, privacidad e integridad personal en un contexto donde “alzar la voz implica riesgos reales”.
“Nuestra lucha es legítima. Este movimiento estudiantil no surge de manera aislada, sino de una acumulación de preocupaciones en torno a la seguridad, la integridad y la dignidad dentro de nuestra universidad”, afirmó.
Los casos de Aylin y Kimberly que detonaron la movilizaciónLa estudiante recordó con dolor el caso de Aylin, compañera universitaria cuya desaparición fue reportada el 3 de abril de 2025. Pocas horas después, el 4 de abril, se reportó el hallazgo de su cuerpo sin vida en el municipio de Jiutepec, con indicios de violencia. “Su desaparición marcó profundamente a la comunidad universitaria”, señaló.
Casi un año después, el 20 de febrero de 2026, la historia se repitió con Kimberly, también estudiante de la UAEM, vista por última vez en Ciudad Universitaria. Su paradero fue incierto durante días, mientras familia, compañeras y compañeros se movilizaron para buscarla. Elementos posteriores indicaron que Kimberly habría ingresado a las instalaciones universitarias antes de su desaparición, lo que generó una pregunta central: ¿qué tan seguras son las condiciones en las que habitamos nuestra universidad?
“Estos hechos no son aislados y han dejado una huella en la comunidad. Las desapariciones y los feminicidios de nuestras compañeras son manifestaciones palpables de las problemáticas estructurales que afectan nuestra seguridad, integridad y dignidad como comunidad estudiantil”, expresó.
La vocera enfatizó: “No es normal que las mujeres desaparezcan y mucho menos que les arrebaten los sueños y la vida”.
Disposición al diálogo y rechazo al silencio
“Nos convoca una preocupación legítima, pero también una disposición a construir soluciones. Ya no queremos silencio”, dijo la estudiante. Señaló que el movimiento desconoce a la Federación de Estudiantes, a consejeras y consejeros universitarios, consejeros técnicos y otros órganos que, según ellos, no los han representado adecuadamente.
Agregó que sus consignas y formas de manifestarse no son un exceso ni los convierte en delincuentes: “Somos estudiantes y lo que hemos hecho es una respuesta a la falta de atención y a la falta de condiciones dignas”.
La vocera destacó que, en el camino, han aprendido a organizarse, escucharse y compartir experiencias, miedos y realidades. “Entendimos que lo que estamos haciendo es legítimo porque nace de la libertad: aprendimos a expresarnos, a cuestionar y entendimos la libertad de expresión en todas sus formas: en nuestras voces, consignas, asambleas, pero también en las intervenciones artísticas, el muralismo, el estencil, las pegas y la iconoclasia simbólica”.
Defensa de la dignidad y condiciones para el diálogoDefendió que su participación en protestas y organización colectiva “no es un acto de rebeldía, es un acto de dignidad” al defender su vida, seguridad y derecho a estudiar en condiciones dignas. El movimiento sostiene que el diálogo es fundamental siempre y cuando se garanticen condiciones de seguridad, confianza y respeto. Por ello, consideran clave que esta mesa se desarrolle con apertura, flexibilidad, escucha y posibilidad real de avanzar en acuerdos.Reiteraron la necesidad de garantías de no represión que sean públicas, colectivas, expresas y con validez institucional, como condición fundamental para generar confianza real en el proceso.
“Reiteramos nuestra intención de avanzar en este proceso de manera responsable, cuidando en todo momento la seguridad y la integridad de quienes participan”, concluyó la vocera antes de retomar elementos operativos para el desarrollo adecuado de la mesa.
