VIOLENCIA DE GÉNERO EN CUAUTLA: CINCO CASOS DIARIOS Y UNA ALERTA QUE SIGUE EN EL AIRE

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Lunes 30 de marzo de 2026
En Cuautla, la violencia de género no da tregua. Según datos recientes publicados por El Sol de Cuautla, las autoridades reportan hasta cinco casos diarios de este tipo de agresiones. La cifra, cruda y constante, revela que el problema se ha convertido en una rutina dolorosa para las mujeres del municipio, pese a que desde 2015 rige la Alerta de Violencia de Género en Morelos. Lejos de ser un dato aislado, estos números diarios dibujan un panorama de emergencia que no ha cedido ni un ápice en casi una década.
La persistencia del flagelo es lo más alarmante. La Alerta de Violencia de Género fue declarada precisamente para activar mecanismos extraordinarios de protección, prevención y atención. Sin embargo, la realidad cotidiana en colonias y barrios de Cuautla demuestra que las medidas institucionales no han logrado revertir la tendencia. Cada mañana, cinco mujeres más —o sus familias— enfrentan la necesidad de denunciar agresiones físicas, psicológicas o de cualquier otra índole, mientras la sociedad observa con resignación cómo el problema se normaliza.
Frente a esta realidad, surge un esfuerzo comunitario que merece atención: el programa Fuerza Comunitaria. Integrado por mujeres de distintas colonias capacitadas en protocolos de atención inmediata, busca ser el primer eslabón de apoyo para las víctimas dentro de sus propios entornos. No es una solución mágica, pero representa un puente necesario entre la burocracia oficial y la urgencia de las calles. Aun así, su existencia misma evidencia una carencia mayor: la dependencia de redes vecinales para cubrir huecos que deberían llenar las instituciones.
Una funcionaria municipal lo reconoció con crudeza: “Es un trabajo duro, arduo, que en conjunto con otras instituciones tenemos que seguir trabajando para erradicar la violencia de género”. La frase, más allá de su obviedad, deja al descubierto la falta de resultados concretos.
Después de once años de alerta, las palabras siguen siendo las mismas: “seguir trabajando”. La población exige cifras de disminución, no solo de esfuerzo. Cuautla no puede seguir tolerando que cinco mujeres al día paguen el precio de una política que no termina de aterrizar. Es momento de pasar de los programas comunitarios y las alertas declaradas a resultados medibles: más refugios, mayor celeridad en las denuncias, sanciones reales a agresores y, sobre todo, una voluntad política que deje de repetir diagnósticos para empezar a ejecutar soluciones. Mientras eso no ocurra, la violencia de género seguirá siendo, lamentablemente, parte del paisaje diario de esta ciudad.
La Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) es un mecanismo único en el mundo, establecido en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Consiste en un conjunto de acciones gubernamentales de emergencia, coordinadas e integrales entre los tres niveles y órdenes de gobierno, que se activan en un territorio específico —ya sea un municipio o una entidad federativa— cuando se detectan altos índices de violencia feminicida o situaciones de agravio comparado que vulneran los derechos humanos de las mujeres, adolescentes y niñas. Su objetivo principal es garantizar su seguridad, el cese inmediato de la violencia en su contra, el acceso a la justicia y la eliminación de desigualdades generadas por leyes o políticas públicas discriminatorias. Al declararse la alerta, se implementan medidas extraordinarias de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia, como la creación de protocolos especializados, capacitación a servidores públicos, fortalecimiento de refugios, estrategias de seguridad en zonas de riesgo y acciones para visibilizar y combatir la impunidad. En el caso de Morelos, esta alerta fue declarada en 2015 precisamente para municipios como Cuautla, donde persisten altos niveles de agresiones, obligando a las autoridades a responder de manera urgente y coordinada más allá de las acciones ordinarias.
