¡El colmo de la inseguridad en Cuernavaca! Un cliente fue asaltado dentro de una agencia automotriz de la colonia Vista Hermosa
Un cliente fue asaltado a plena luz del día, dentro de una agencia automotriz en la colonia Vista Hermosa, en la avenida Poder Legislativo. No fue en la calle, ni en un estacionamiento oscuro: fue adentro del establecimiento, a las 14:53 horas de este martes.
El delincuente entró armado, amagó, golpeó a la víctima en la cabeza con la cacha del arma, se escuchó una detonación y se llevó una mochila con “importante cantidad de dinero”. Luego huyó en motocicleta rumbo a Vicente Guerrero, como si nada. Hasta ahora: ni un detenido.
El gerente solo atestiguó que la víctima ya se había ido a recibir atención médica.
Operativo policiaco “desplegado”… el mismo de siempre que rara vez da resultados inmediatos.
Esto no es un “incidente aislado”. Es la normalización de la violencia en Cuernavaca y Morelos. Una agencia de autos es un lugar que debería tener mínimas medidas de seguridad: cámaras, botones de pánico, vigilantes, control de acceso. Al parecer, no fueron suficientes o simplemente no existieron de forma efectiva. Un solo sujeto armado entra, agrede, dispara y sale sin problema.
¿Dónde estaba la seguridad privada del negocio? ¿Funcionaban las cámaras? ¿Por qué no hay un guardia que al menos disuada?
El mensaje que queda es devastador:
Ni siquiera dentro de un negocio formal estás a salvo.
Llevar efectivo en efectivo sigue siendo riesgísimo.
La respuesta institucional es lenta y predecible: llegan, entrevistan, “despliegan operativo” y… a esperar la próxima nota.
Morelos lleva años con altos índices de robos con violencia, extorsiones y homicidios. Que esto ocurra en una zona como Vista Hermosa (que no es precisamente la periferia más conflictiva) demuestra que el problema ya no respeta colonias “tranquilas”. El delincuente actuó con total impunidad: entró, golpeó, disparó y escapó en moto. Eso habla de audacia que solo se tiene cuando se percibe debilidad del Estado.Las autoridades locales y estatales deberían responder con algo más que boletines. ¿Cuántas agencias, comercios y ciudadanos más tienen que ser víctimas para que haya un verdadero reforzamiento de seguridad en corredores como Poder Legislativo-Vicente Guerrero? ¿Cámaras que funcionen, patrullaje real, inteligencia que permita detenciones rápidas?
Mientras tanto, la ciudadanía y los empresarios siguen pagando el precio: con golpes en la cabeza, con dinero perdido y con miedo permanente. Esto ya no es “ola de inseguridad”. Es la realidad cotidiana que las autoridades no han podido (o querido) revertir.
