Cártel de Sinaloa amenazó a la gobernadora de Morelos Margarita González Saravia para exigir libre paso de drogas, control de nombramientos y presupuestos municipales
La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, fue objeto de amenazas por parte de Júpiter Araujo Benard, alias “El Barbas”, líder del Cártel de Sinaloa en la entidad. A través de intermediarios, los criminales buscaron presionarla para obtener el libre paso de drogas por el estado, así como el control sobre nombramientos municipales y el manejo de presupuestos de los ayuntamientos, ofreciendo a cambio “pacificar” la entidad si se llegaba a un pacto.
El mensaje fue transmitido por Raúl Tadeo Nava, exalcalde de Cuautla, quien declaró ante la Fiscalía General de la República el 6 de mayo de 2026. En él, “El Barbas” advertía contra retener recursos de los municipios y exigía acuerdos que incluyeran financiamiento de campañas y la colocación de personal afín en puestos clave de los gobiernos locales.
La gobernadora González Saravia ha respondido con firmeza a esta presión del crimen organizado. Ha respaldado plenamente la Operación Enjambre de las autoridades federales, que ha derivado en detenciones de alcaldes, exalcaldes y funcionarios en municipios como Cuautla, Atlatlahuacan y Yecapixtla, involucrados en la red de infiltración.
Ha dejado claro que no habrá protección para personas vinculadas con delitos, impulsa cambios en mandos de seguridad y celebra los avances contra la extorsión y el control territorial que el grupo criminal intentaba imponer desde al menos 2021.
Estas amenazas evidencian la resistencia de la gobernadora ante las pretensiones del cártel de subordinar las instituciones. Margarita González Saravia ha reafirmado su compromiso con la legalidad, el respaldo a las acciones federales y la continuidad institucional conforme a la ley, demostrando su determinación por mantener el orden y proteger a los morelenses frente a la delincuencia. Las autoridades continúan con las investigaciones y detenciones para desmantelar esta red.
Respecto a Raúl Tadeo Nava, la FGR debería tomar en cuenta que se trata de un personaje bastante desprestigiado en Morelos. Sin embargo, a esa institución poco le importan esos antecedentes. Sus testigos protegidos o colaboradores, desde hace décadas, han sido casi siempre consumados criminales. En Morelos basta recordar todo lo ocurrido en procesos penales relacionados con el extinto Arturo Beltrán Leyva. Sobre ello están llenas las hemerotecas. La FGR, empero, debería investigar a fondo al propio Tadeo Nava.
