A casi dos años del choque, la barda del Jardín Borda sigue en ruinas: el tortuguismo del INAH mantiene caos vial en Álvaro Obregón
Casi dos años después del aparatoso choque de una Ruta 8 contra la barda perimetral del Jardín Borda, el daño estructural persiste como un recordatorio visible de la lentitud burocrática.
Mientras el INAH apenas ahora confirma que ya tiene proyecto y presupuesto aprobado para la intervención, los automovilistas de una de las avenidas más transitadas del centro de Cuernavaca siguen sorteando el punto peligroso, con reducción de carriles, riesgo de nuevos accidentes y una imagen deplorable de nuestro patrimonio histórico.
El accidente ocurrió el 20 de julio de 2024, cuando una unidad de la Ruta 8 se quedó sin frenos y se impactó contra el muro en la esquina de Avenida Álvaro Obregón y Rayón. A la fecha, han transcurrido más de 23 meses sin que se haya reparado el daño.
En abril pasado ya se reportaba a 21 meses del choque con la barda aún dañada y convertida incluso en tiradero de basura. Solo hasta ahora, a finales de junio de 2026, el INAH Morelos confirma que existe un proyecto y presupuesto asignado, y que vigilará los trabajos. Es decir, más de año y medio para solo autorizar el dinero y el plan.
La Avenida Álvaro Obregón, arteria clave del centro, continúa con afectaciones a la circulación por el punto sin reparar: estrechamiento, peligro para peatones y conductores, y afectación a la imagen del principal atractivo cultural de la ciudad.
Mientras los trámites y supervisiones del INAH avanzan a paso de tortuga, los morelenses pagan las consecuencias diarias en movilidad y en el deterioro de un espacio histórico emblemático. La restauración ya anunciada es bienvenida, pero llega con un retraso injustificable que pone en evidencia la urgencia de agilizar los procesos cuando se trata de patrimonio y seguridad vial.
