¡Úchale, también en eso vamos p’atras! Morelos enfrenta contracción de casi seis mil empleos en 2026
Morelos enfrenta un panorama laboral complicado en lo que va de 2026. Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y análisis de organizaciones como Morelos Rinde Cuentas revelan una contracción de 5 mil 788 puestos de trabajo formales, lo que coloca a la entidad entre las de peor desempeño a nivel nacional, específicamente en el tercer lugar por tasa de pérdida (-2.6 %).
Uno de los factores que más pesa en estas cifras es el cierre de la planta de Nissan en Civac, ocurrido el año anterior. La armadora, que operó por casi seis décadas en el estado, dejó sin empleo directo a alrededor de 4 mil 200 trabajadores y arrastró consigo a proveedores locales, principalmente del sector de componentes.
El efecto no se agotó en 2025: la pérdida de masa salarial y la menor derrama económica siguen sintiéndose en comercios, servicios y cadenas de suministro de la zona.
Más allá del golpe puntual de la industria automotriz, el balance de los primeros meses del año apunta a una debilidad más amplia. Sectores como la transformación industrial han mostrado ajustes a la baja, mientras que la llegada de nuevas inversiones privadas se mantiene limitada.
Organizaciones civiles han señalado la ausencia de una estrategia clara de desarrollo económico que permita diversificar la base productiva y compensar la salida de grandes empleadores.
El resultado es un mercado laboral más vulnerable. Familias que dependían de salarios formales con prestaciones se enfrentan ahora a la incertidumbre, y el estado pierde no solo empleos, sino también la circulación de recursos que dinamizaban la economía local.
Aunque existen esfuerzos gubernamentales en ferias de empleo y apoyos a miPymes, las cifras oficiales muestran que aún no logran revertir la tendencia negativa acumulada.
La situación de Morelos no es un caso aislado en el contexto nacional, pero sí destaca por la magnitud de la caída en un periodo relativamente corto. Recuperar el terreno perdido exigirá atraer proyectos productivos de mayor envergadura, fortalecer la capacitación laboral y generar condiciones de seguridad e infraestructura que inviten a las empresas a instalarse o expandirse.
Mientras tanto, los casi 5 mil 800 empleos que ya no aparecen en los registros del IMSS siguen siendo una señal de alerta para la economía morelense.
