¿Qué son las zonas criminógenas de Morelos y dónde se localizan?
LA CRÓNICA DE MORELOS
Viernes 21 de agosto de 2026
Una zona criminógena es un área geográfica caracterizada por altos índices de actividad delictiva, donde las condiciones sociales, económicas y urbanísticas facilitan o propician la ocurrencia de delitos. Estas áreas suelen presentar factores como pobreza, desempleo, falta de servicios básicos, y un tejido social debilitado, lo que genera un ambiente de inseguridad y vulnerabilidad ante la acción de grupos delictivos. En una zona criminógena, el crimen se vuelve una actividad frecuente y, a menudo, difícil de controlar debido a la falta de recursos y de políticas efectivas de prevención y seguridad por parte de las autoridades.
Si usamos el término “zonas criminógenas” con cautela —no como una etiqueta permanente para sus habitantes, sino como territorios donde se concentra una mayor incidencia de delitos de alto impacto—, el diagnóstico oficial del Gobierno de Morelos ubica diez municipios prioritarios: Cuernavaca, Jiutepec, Cuautla, Temixco, Xochitepec, Huitzilac, Emiliano Zapata, Yautepec, Jojutla y Puente de Ixtla. El Plan Estatal de Desarrollo 2025-2030, con cifras correspondientes a 2024, registró 4 mil 918 delitos de alto impacto y colocó a Cuernavaca muy por encima del resto, con mil 463 casos; después aparecen Jiutepec con 569, Cuautla con 555, Temixco con 281 y Xochitepec con 252.
Geográficamente pueden distinguirse tres grandes corredores de atención. El primero es la zona metropolitana, encabezada por Cuernavaca y continuada por Jiutepec, Temixco, Xochitepec y Emiliano Zapata; además, Huitzilac merece atención por su posición estratégica hacia la Ciudad de México. El segundo corresponde a la zona oriente, particularmente Cuautla y Yautepec, con extensión hacia Ayala y Yecapixtla. El tercero se localiza en el sur-poniente, donde destacan Puente de Ixtla y Jojutla, además de municipios como Tlaltizapán. Diagnósticos anteriores ya identificaban prácticamente estos mismos corredores, lo que indica que la concentración territorial del delito no es un fenómeno reciente.
Hay que hacer, sin embargo, una distinción importante: no todos esos municipios presentan el mismo tipo de criminalidad. Algunos concentran homicidios y violencia relacionada con grupos delictivos; otros enfrentan mayores problemas de robo de vehículos, extorsión, narcomenudeo o violencia contra las mujeres. Durante 2025, por ejemplo, Cuernavaca, Cuautla, Jiutepec, Yautepec y Emiliano Zapata aparecieron entre los municipios que concentraban una parte importante de las denuncias por robo de vehículos y motocicletas. En determinadas colonias de Cuernavaca y Jiutepec incluso se establecieron polígonos específicos de intervención contra el robo de automotores.
También es importante actualizar la fotografía: Morelos ha registrado recientemente reducciones en varios delitos, por lo que sería incorrecto presentar el mapa criminógeno como algo estático. Durante 2025 disminuyeron, entre otros, el homicidio doloso, el robo a negocios, el robo a transeúnte y el robo de vehículos. Asimismo, durante 2026 las autoridades federales y estatales han informado reducciones adicionales en diversos delitos de alto impacto. Esto no significa que el problema esté resuelto, sino que las zonas de riesgo pueden modificarse conforme actúan las autoridades o se desplazan las organizaciones criminales.
En términos generales, el eje Cuernavaca–Jiutepec–Temixco–Xochitepec–Emiliano Zapata, junto con Cuautla–Yautepec y determinados puntos del sur-poniente y de Huitzilac, merece especial vigilancia. El reto para las autoridades no consiste únicamente en aumentar patrullajes, sino en emplear inteligencia criminal para impedir que esos focos se consoliden o simplemente se desplacen hacia municipios vecinos.
