La captura de “La China” abre una ruta hacia el crimen del alcalde de Temoac
La detención de Roselia “N”, alias “La China”, señalada por información de inteligencia como presunta dirigente de una estructura delictiva que operaba en Temoac, podría aportar elementos relevantes para esclarecer el asesinato del alcalde Valentín Lavín Romero. Aunque la Fiscalía no la relacionó formalmente con ese homicidio, su presunto conocimiento de la disputa criminal en la región convierte esa posibilidad en una línea de investigación que no debería soslayarse.
La Fiscalía de Investigación de Delitos de Alto Impacto informó que Roselia “N” y Karen Anali “N” fueron capturadas durante el cateo de un inmueble, ejecutado por agentes antisecuestros con apoyo del Ejército, Marina, Guardia Nacional y corporaciones estatales y federales. “La China” habría participado en un secuestro cometido en 2021 y presuntamente amenazaba a personas para obligarlas a vender drogas; a Karen Anali “N” le encontraron dosis de una sustancia con características de la metanfetamina.
La relevancia del operativo aumenta porque la propia información oficial ubica a Roselia “N” como supuesta lideresa de una estructura antagónica a “Los Aparicio” y “Los Huazulcos”, organizaciones mencionadas dentro del entramado criminal de Temoac. El secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch, reveló después del asesinato de Lavín Romero que una de las hipótesis investigadas era precisamente un posible ajuste de cuentas entre células rivales.
Valentín Lavín fue asesinado a balazos el 22 de julio de 2026 en las instalaciones del Ayuntamiento. Con anterioridad había sobrevivido a otro atentado y era investigado por posibles vínculos con organizaciones relacionadas con secuestros, extorsiones, narcomenudeo y homicidios. Desde entonces han sido detenidas varias personas de su entorno político y familiar, pero las autoridades no han presentado públicamente una reconstrucción definitiva del crimen ni identificado a todos sus autores materiales e intelectuales.
Por ello, todo apunta a que las dos mujeres detenidas —especialmente “La China”— podrían poseer información sobre la estructura, las rivalidades y los movimientos delictivos alrededor del asesinato del alcalde, aunque saber no significa necesariamente haber participado. Corresponde a la FIDAI establecer si pueden aportar datos sobre quién ordenó y ejecutó el atentado. Ambas conservan la presunción de inocencia y cualquier vinculación con el homicidio deberá sustentarse en pruebas, no solamente en inferencias derivadas de su presunta posición dentro del mapa criminal de Temoac.
