De la UAEM a la divulgación científica en Tetelcingo
La formación universitaria puede convertirse en un punto de partida para vincular la investigación científica con las necesidades de las comunidades. Es el caso de Lorena Yamileth Balón Rosas, egresada de la licenciatura en Bioquímica y Biología Molecular del Centro de Investigación en Dinámica Celular (CIDC) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), quien recibió el Premio Estatal de la Juventud 2026, otorgado por el Instituto Morelense de las Personas Adolescentes y Jóvenes (Impajoven), en la categoría Ciencia, Tecnología e Innovación.
Originaria de Tetelcingo, Morelos, Balón Rosas continuó su formación en el posgrado en Ciencias Bioquímicas del Centro de Ciencias Genómicas y posteriormente en el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su especialización se relaciona con la comunicación bacteriana y con el desarrollo de aplicaciones biotecnológicas orientadas a generar alternativas para el sector agrícola y otros ámbitos productivos.
Como parte de su trabajo doctoral participó en el mejoramiento de un biofertilizante cuyo componente principal son esporas, con el objetivo de optimizar su producción y avanzar hacia una escala industrial. También ha colaborado con una empresa de Xochitepec en el mejoramiento de otro biofertilizante.
En entrevista para el noticiario Radar 106 de Radio UAEM, la investigadora dijo que uno de los principales retos consiste en lograr que los resultados obtenidos mediante la investigación trasciendan el laboratorio y se vinculen con las necesidades de comunidades donde la agricultura representa una actividad importante.
Su trabajo busca contribuir al desarrollo de alternativas biotecnológicas y, al mismo tiempo, fortalecer la comunicación entre quienes generan conocimiento y quienes pueden utilizarlo. A esta labor científica se suma un trabajo de divulgación relacionado con la lengua y la identidad de Tetelcingo.
Yamileth Balón ha participado en ejercicios para comunicar conceptos científicos en náhuatl para su comunidad, entre ellos, un proyecto en el que su abuela María fue incorporada como protagonista de una historia para explicar la comunicación entre bacterias a partir de elementos de una celebración tradicional.
La investigadora explicó que este tipo de experiencias permiten establecer relaciones entre conocimientos científicos y referentes cotidianos de las comunidades. También destacó la importancia de preservar y transmitir el patrimonio lingüístico mösiehuali, al considerar que la forma de comunicar el conocimiento debe tomar en cuenta las características y expresiones propias de cada comunidad.
Durante la ceremonia en la que Yamileth recibió el Premio Estatal de la Juventud portó parte de la indumentaria tradicional de su comunidad, como una manera de reconocer sus raíces y visibilizar la presencia de mujeres de comunidades originarias en ámbitos como la ciencia, el arte y la gastronomía.
Para Yamileth Balón, la investigación y la divulgación forman parte de un mismo propósito: “generar conocimiento, compartirlo y contribuir a que nuevas generaciones encuentren en la ciencia una posibilidad de formación y desarrollo. A veces la curiosidad te puede llegar a grandes cosas”, expresó al invitar a las y los jóvenes a seguir sus intereses y proyectos científicos.
