Piden reforzar seguridad en inmediaciones del Hospital Parres tras reportes de asaltos
Trabajadores señalan que la falta de iluminación y vigilancia genera condiciones de riesgo para quienes salen o llegan al nosocomio, particularmente durante horarios nocturnos y de madrugada.
La seguridad en los alrededores del Hospital General José G. Parres se encuentra nuevamente bajo cuestionamiento luego de que trabajadores reportaran al menos dos asaltos registrados en las inmediaciones del nosocomio.
De acuerdo con los trabajadores, los hechos han generado preocupación entre el personal médico, administrativo y de servicios, así como entre pacientes y familiares que diariamente deben transitar por la zona para acudir al hospital.
Una de las principales preocupaciones se concentra en los horarios en los que existe menor movimiento de personas. Trabajadores que ingresan o concluyen sus jornadas durante la noche y madrugada aseguran que deben desplazarse por calles con iluminación insuficiente y poca presencia de elementos de seguridad, lo que incrementa la percepción de vulnerabilidad.
Ante esta situación, el personal ha planteado la necesidad de implementar medidas preventivas, entre ellas mejorar el alumbrado público, instalar cámaras de videovigilancia y aumentar los recorridos de patrullas en los alrededores del hospital.
El llamado cobra relevancia debido a que el Parres concentra diariamente a cientos de personas que acuden por consultas, tratamientos, emergencias, hospitalización o para acompañar a pacientes. A ello se suma el movimiento constante de trabajadores que laboran en distintos turnos.
Para el personal, reforzar la seguridad no sólo permitiría responder ante un posible delito, sino también generar condiciones de mayor tranquilidad para quienes tienen que caminar hacia paradas del transporte público, estacionamientos o sus domicilios después de cumplir con sus jornadas.
Los trabajadores esperan que las autoridades municipales y estatales atiendan el llamado y realicen una revisión de las condiciones de seguridad en la zona, particularmente en los puntos donde existe menor iluminación y tránsito peatonal.
Mientras tanto, el temor permanece entre quienes utilizan diariamente este sector de Cuernavaca, donde una emergencia médica no debería convertirse también en una preocupación por la seguridad durante el trayecto de regreso a casa.
