El petróleo supera los 100 dólares mientras escala la guerra entre Irán y Estados Unidos
La guerra entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este miércoles y provocó un nuevo salto en los precios internacionales del petróleo, con el Brent superando los 100 dólares por barril por primera vez en seis semanas.
La tensión aumentó después de que Estados Unidos destruyera cinco petroleros iraníes, mientras Irán respondió con ataques contra embarcaciones y objetivos estadounidenses. Teherán también aseguró haber atacado varios barcos cerca del estrecho de Ormuz, aunque Estados Unidos negó que sus buques hubieran resultado dañados.
El conflicto tiene especial importancia para la economía mundial debido al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta. Antes de la guerra, por esta vía transitaba hasta una quinta parte del petróleo y gas comercializado a nivel mundial.
La reducción del tráfico por el estrecho ya está afectando el suministro internacional. De acuerdo con estimaciones citadas por Reuters, alrededor de 10 millones de barriles diarios de exportaciones petroleras permanecen fuera del mercado como consecuencia de la guerra y las interrupciones en la región.
La situación también se agravó después de ataques atribuidos a los hutíes contra instalaciones energéticas de Arabia Saudita, aumentando el temor de que las interrupciones del suministro se extiendan a otras zonas del Golfo Pérsico.
El repunte del petróleo genera preocupación mucho más allá de los mercados energéticos. Un periodo prolongado con el crudo por encima de los 100 dólares podría aumentar los costos de transporte, producción y electricidad, además de ejercer presión sobre los precios de alimentos y otros productos.
También existe preocupación por la inflación y las tasas de interés. Los mercados financieros reaccionaron negativamente al nuevo incremento del petróleo, mientras los inversionistas comienzan a considerar que los bancos centrales podrían tener menos margen para reducir las tasas si el encarecimiento de la energía mantiene elevada la inflación.
Analistas incluso advierten que el precio podría subir todavía más si continúan los ataques y permanece restringido el tránsito por Ormuz. Goldman Sachs ha señalado que el Brent podría alcanzar los 120 dólares por barril si la escalada continúa.
Por ahora, la principal preocupación internacional es evitar que la disputa por el estrecho de Ormuz provoque una interrupción prolongada del suministro energético. Mientras continúen los ataques entre Washington y Teherán, los mercados permanecerán bajo presión y cualquier nuevo incidente podría provocar otra subida del petróleo.
La escalada, por tanto, ya no es únicamente un conflicto militar entre Irán y Estados Unidos: sus efectos comienzan a sentirse en los precios de la energía y podrían terminar impactando directamente los bolsillos de consumidores en todo el mundo.
