Llega la hora de medir los daños en el ALM: dictamen definirá qué tan grave fue el incendio
Este martes deberá conocerse la verdadera dimensión de los daños provocados por el incendio en el mercado Adolfo López Mateos de Cuernavaca, una vez concluido el dictamen técnico-estructural anunciado por la Coordinación Estatal de Protección Civil para determinar qué zonas pueden seguir operando, cuáles deberán permanecer cerradas y qué trabajos serán necesarios para recuperar completamente la central de abasto.
Las primeras evaluaciones concentraron la preocupación en los pasillos 6, 7 y 8, ubicados dentro del área alcanzada por el fuego. Las autoridades estimaron que la superficie bajo revisión podría representar hasta el 30 por ciento del mercado. Sin embargo, será el dictamen estructural el que permita establecer si existen daños en columnas, trabes, techumbres u otros elementos capaces de comprometer la seguridad de comerciantes y consumidores.
El diagnóstico también deberá ayudar a precisar uno de los datos que todavía permanece sujeto a distintas estimaciones: cuántos locales resultaron realmente afectados por el incendio del pasado 14 de septiembre y cuántos más tendrán que permanecer sin actividad debido a las condiciones de seguridad, independientemente de que no hayan sido alcanzados directamente por las llamas.
A la afectación estructural se agrega el problema eléctrico. La Comisión Federal de Electricidad trabaja en la renovación de instalaciones y cableado dañado, mientras que la normalización de las reconexiones podría requerir entre 15 y 25 días. La situación mantiene bajo presión a comerciantes que dependen de energía eléctrica para conservar mercancías o desarrollar sus actividades.
Pero el dictamen deberá abrir una segunda etapa igualmente importante: ponerle números a la reconstrucción. Además de conocer la magnitud física de los daños, falta establecer cuánto costará rehabilitar el mercado, qué dependencia financiará las obras, cuánto aportará el Gobierno del Estado y qué apoyos concretos recibirán los comerciantes afectados.
El incendio dejó así de ser solamente una emergencia atendida durante varias horas. A poco más de una semana del siniestro, llega el momento de conocer las cuentas completas: daño estructural real, número definitivo de locales afectados, áreas que quedarán inutilizadas, costo de las reparaciones y origen de los recursos para pagarlas. Esos cinco datos permitirán conocer finalmente el tamaño del golpe sufrido por el principal centro de abasto de Cuernavaca.
