El pleito Morena-PT ya rebasa Morelos: la alianza nacional de 2027 sigue en negociación
La ruptura anunciada por Morena en Morelos con el Partido del Trabajo todavía está lejos de convertirse en una separación electoral definitiva. Mientras la dirigencia estatal morenista cerró la puerta a competir junto al PT en 2027, las dirigencias nacionales de ambos partidos mantienen abierta la negociación e incluso comenzaron a construir un mecanismo para resolver sus diferencias sobre la selección de candidaturas.
El conflicto, además, ya no puede analizarse únicamente como consecuencia de los bloqueos y protestas registrados esta semana en Cuernavaca. Las diferencias entre Morena y el PT se extienden a varias entidades y surgieron particularmente por los procedimientos utilizados para definir las coordinaciones de la llamada Defensa de la Transformación rumbo a las elecciones de 2027. El PT se inconformó porque Morena avanzó con sus propios ejercicios y reclamó que se respetaran los acuerdos para medir también a los perfiles propuestos por sus aliados.
La reunión entre la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, y el dirigente nacional petista, Alberto Anaya Gutiérrez, redujo la posibilidad inmediata de un rompimiento, pero no resolvió todas las diferencias. De acuerdo con información publicada por La Jornada, se acordó instalar una mesa técnica y realizar posteriormente un segundo ejercicio en el que los perfiles seleccionados por Morena serían medidos frente a las propuestas del PT.
Ese acuerdo modifica la lectura del conflicto en Morelos. Martha Patricia García Garnica, dirigente estatal de Morena, sostuvo que bajo las condiciones actuales su partido optaría por no ir en alianza con el PT después de los bloqueos ocurridos en Cuernavaca; sin embargo, ella misma reconoció que la decisión formal sobre las coaliciones corresponde a la dirigencia nacional.
Por ello, la suerte de una eventual alianza Morena-PT en Morelos probablemente se definirá dentro de una negociación mucho más amplia. En la mesa nacional estarán los mecanismos para seleccionar candidaturas y la distribución de espacios entre los partidos; posteriormente deberá conocerse cómo aterrizan esos acuerdos en los estados, distritos y municipios donde ambas fuerzas pretendan competir juntas.
Morelos adquiere especial interés porque aquí el desencuentro nacional se mezcló con un conflicto político local. Morena atribuyó a dirigentes y simpatizantes petistas participación en las movilizaciones que afectaron diversos puntos de Cuernavaca, mientras la diputada Tania Valentina Rodríguez Ruiz sostuvo que las protestas respondieron al descontento ciudadano y negó que fueran organizadas por su partido. La controversia terminó por llevar a Morena estatal a pronunciarse contra una coalición para 2027.
Así, existen hoy dos niveles distintos de negociación: en Morelos, Morena ha manifestado que no quiere al PT como aliado bajo las condiciones actuales; en el ámbito nacional, Morena y PT siguen sentados a la mesa buscando las reglas para competir juntos en 2027. La decisión definitiva dependerá de los acuerdos que alcancen las dirigencias y de cómo éstos se traduzcan en candidaturas y coaliciones concretas.
La fotografía política, por ahora, es contradictoria pero clara: Morena y PT siguen juntos arriba, mientras en Morelos la relación permanece fracturada. La incógnita ya no es solamente si las dirigencias estatales quieren reconciliarse, sino cuánto pesará Morelos dentro de una negociación nacional en la que estarán en juego candidaturas, distritos, municipios y la configuración de la coalición para las elecciones de 2027.
