Christian y Gael: dos jóvenes queridos, dos vidas arrebatadas que vuelven a enlutar a la UAEM
Christian Shamed y Gael tenían 17 años. Eran estudiantes de la Preparatoria Número 2 de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y jóvenes apreciados por sus compañeros y en las colonias de la zona poniente de Cuernavaca donde transcurría buena parte de su vida. Shamed era vecino de San Antón y Gael de Alta Vista. Este domingo, quienes los conocieron los recordaron con afecto. Ahora sus nombres se suman dolorosamente a una comunidad universitaria que nuevamente exige justicia.
Los dos adolescentes fueron asesinados a balazos la noche del sábado 26 de septiembre en la colonia Chulavista. La agresión ocurrió alrededor de las 21:30 horas sobre la avenida principal de esa colonia. Un tercer joven resultó herido y tuvo que ser trasladado a un hospital. Existen versiones distintas sobre si el grupo regresaba de un festejo de cumpleaños o se dirigía hacia él, por lo que ese detalle deberá ser esclarecido por las autoridades.
La noticia golpeó especialmente a la Preparatoria 2, ubicada en Alta Vista. Compañeros de Christian y Gael convocaron para este lunes a colocar flores y veladoras en el plantel para recordarlos. Más allá de las investigaciones ministeriales, la dimensión humana del crimen comenzó a hacerse visible desde las primeras horas: eran adolescentes conocidos y estimados, estudiantes con amigos, compañeros y familias que hoy los lloran.
La Fiscalía General del Estado de Morelos informó que personal de la Fiscalía Regional Metropolitana, de la Agencia de Investigación Criminal y de Servicios Periciales realizó las diligencias iniciales y el levantamiento de los cuerpos. La institución aseguró que agotará todas las líneas de investigación para esclarecer el doble homicidio. Hasta la tarde de este domingo no se había dado a conocer públicamente el móvil del ataque ni se habían reportado personas detenidas.
La respuesta de la UAEM fue particularmente firme. En un comunicado firmado por la rectora Viridiana Aydeé León Hernández, la Universidad lamentó la muerte de sus dos estudiantes, expresó sus condolencias a las familias e informó que les brinda acompañamiento institucional. Pero también lanzó una frase que resume el momento que atraviesa la máxima casa de estudios: “La indignación ya no basta. No queremos ni debemos acostumbrarnos a que la UAEM permanezca de luto”.
La Universidad exigió a la Fiscalía una investigación pronta y exhaustiva que esclarezca los hechos y permita castigar a los responsables. Además, convocó a las autoridades de los tres órdenes de gobierno, instituciones y sociedad civil a trabajar de inmediato en acciones claras y concretas para garantizar a los jóvenes una vida libre de violencia en los espacios donde crecen y conviven.
El doble homicidio adquiere todavía mayor gravedad por el momento en que ocurre. Apenas dos semanas antes, el 12 de septiembre, fue asesinada en Cuautla Claudia Tacoronte Aguilera, estudiante española de intercambio vinculada académicamente con la UAEM, un crimen que provocó movilizaciones estudiantiles y renovó las exigencias de seguridad y justicia. La muerte de Christian y Gael vuelve a colocar esa demanda en el centro de la discusión.
La propia UAEM resumió el reclamo con otra frase contundente: “Nuestras juventudes merecen vivir sin miedo”. Para las familias de Christian y Gael, para sus amigos y para una Preparatoria 2 nuevamente golpeada por la violencia, la exigencia inmediata es todavía más elemental: saber por qué los mataron, encontrar a los responsables y que haya justicia.
