Lluvias intensas amenazan con desbordamientos, pero El Rodeo sigue semivacío
Morelos enfrenta este lunes una aparente paradoja hídrica: mientras el pronóstico advierte lluvias intensas capaces de provocar inundaciones, deslaves y crecidas de ríos, una de las principales presas utilizadas para el riego agrícola permanece muy por debajo de los niveles necesarios para garantizar el próximo ciclo productivo.
Para la entidad se esperan precipitaciones de entre 25 y 50 milímetros, por lo que autoridades de Protección Civil mantienen vigilancia sobre cauces y zonas consideradas de riesgo. Particular atención existe sobre el río Chalma, ante la posibilidad de que los escurrimientos procedentes del Estado de México eleven rápidamente su nivel y puedan generar afectaciones en comunidades ubicadas aguas abajo.
El contraste aparece en la presa El Rodeo, cuyo almacenamiento se mantiene alrededor de 25 por ciento de su capacidad. Actualmente tendría cerca de cuatro millones de metros cúbicos de agua, cuando se requieren aproximadamente 18 millones para cubrir adecuadamente las necesidades agrícolas de la zona, situación que mantiene bajo riesgo a más de mil 500 hectáreas de cultivos dependientes de este embalse.
La combinación de lluvias abundantes y una presa semivacía vuelve a colocar sobre la mesa un problema que rebasa la cantidad de agua que cae del cielo: la capacidad para captar, conducir y almacenar los escurrimientos. Mientras algunos puntos de Morelos enfrentan el peligro inmediato de inundaciones y desbordamientos, productores agrícolas observan con preocupación que millones de metros cúbicos pueden correr por ríos y barrancas sin convertirse necesariamente en reservas suficientes para enfrentar la próxima temporada de estiaje.
