LAS INSTITUCIONES DE MORELOS: A PRUEBA
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Viernes 9 de octubre de 2026
La coyuntura social y política de este viernes 9 de octubre presenta una característica particularmente interesante: las principales controversias de Morelos ya no se explican solamente por la inseguridad, sino también por la capacidad de funcionamiento de sus instituciones.
El IEBEM enfrenta una crisis de gobernabilidad interna. El IMSS registra inconformidades laborales relacionadas con la atención médica. El Poder Judicial recibe cuestionamientos por falta de juzgadores. El Congreso busca resolver un rezago pensionario importante, mientras el Gobierno enfrenta nuevas obligaciones presupuestales.
En paralelo, la convocatoria del partido Morena inaugura una etapa política que inevitablemente desplazará parte de la conversación hacia las candidaturas de 2027. La mayor ebullición se presenta ya en torno a la llamada “joya de la corona”, es decir Cuernavaca. Aquí abundan los “suspirantes”, entre quienes abundan mujeres y hombres que, llegado el momento, se conformarían con un premio de consolación: ser diputados locales, diputados federales o regidores en el Cabildo capitalino. Los sueldos mensuales en estos cargos oscilan entre los 70 y los 10 mil varitos mensuales. Nada despreciables, mucho menos para los aspirantes a jubilarse (tarde o temprano) en base a la obsoleta Ley del Servicio Civil de Morelos.
Y hay una advertencia que no debería perderse entre las disputas: el señalamiento sobre 860 comunidades marginadas sugiere la existencia de rezagos sociales profundos que necesitan ser medidos y atendidos. Este tema es prioridad para Mario Caballero Luna, coordinador de Asesores de la Jefatura de la Gubernatura, uno de los mejores funcionarios de la gobernadora Margarita González Saravia.
Mi conclusión: el IEBEM encabeza la agenda por recurrencia, continuidad y novedades concretas. Morena ocupa el segundo lugar por su capacidad de modificar el escenario político inmediato. Sin embargo, las historias de mayor profundidad periodística son el deterioro de la administración de justicia y la marginación social, porque permiten examinar problemas estructurales que van mucho más allá de los acontecimientos de un solo día.
