Brasil va a segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro
Brasil se prepara para definir a su próximo presidente en una segunda vuelta que enfrentará el próximo 25 de octubre a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, dos candidatos que representan proyectos políticos distintos y que llegan a la elección separados por menos de dos puntos porcentuales.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo 56 millones 104 mil 268 votos, equivalentes al 47.03% de los votos válidos, mientras que Lula consiguió 53 millones 876 mil 617 sufragios, un 45.16%. Ninguno alcanzó más del 50%, por lo que deberán enfrentarse nuevamente en las urnas.
¿Quién es Flávio Bolsonaro?
Flávio Bolsonaro, de 45 años, es abogado, senador por Río de Janeiro y exdiputado estatal. Es hijo del expresidente Jair Bolsonaro y compite por primera vez por la Presidencia de Brasil bajo las siglas del Partido Liberal. Su compañero de fórmula es el diputado Alfredo Gaspar.
Su campaña mantiene buena parte de la línea política asociada a su padre, aunque ha intentado construir una imagen propia. Entre sus principales propuestas se encuentra reducir impuestos, revisar varias medidas fiscales aprobadas durante el gobierno de Lula, disminuir la carga sobre las empresas y reducir impuestos relacionados con las nóminas y dividendos. También ha planteado revisar el nuevo sistema de impuestos al consumo aprobado durante la actual administración.
Bolsonaro también propone disminuir el tamaño del Estado y revisar el número de ministerios y el gasto público. En materia de seguridad, ha defendido una mayor participación federal contra el crimen y una colaboración más estrecha con gobiernos municipales, además de apoyar propuestas como reducir la edad de responsabilidad penal.
Uno de los puntos que más atención ha generado durante la campaña es su relación con Jair Bolsonaro. Flávio ha señalado que pretende gobernar políticamente cerca de su padre y ha planteado la posibilidad de impulsar medidas que lo beneficien judicialmente.
En materia laboral, inicialmente se manifestó en contra de reducir la jornada semanal de 44 a 40 horas, pero este martes cambió su posición y anunció que respaldará la reforma que busca poner fin a las jornadas laborales de seis días consecutivos.
¿Qué podría cambiar si gana Flávio Bolsonaro?
Una victoria de Bolsonaro podría representar un giro hacia políticas económicas orientadas a reducir impuestos, contener el gasto público y disminuir el tamaño de algunas estructuras del Gobierno federal.
También podría significar cambios en algunas reformas fiscales impulsadas por Lula y una política de seguridad con énfasis en endurecer medidas contra la delincuencia.
Sin embargo, la aplicación de muchas de sus propuestas dependería del Congreso brasileño, ya que reformas tributarias, laborales, penales y constitucionales necesitan respaldo legislativo. Por ello, una victoria presidencial no significaría que todas las medidas propuestas entrarían automáticamente en vigor.
¿Quién es Lula da Silva?
Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, es el actual presidente de Brasil y uno de los políticos más conocidos de América Latina. Gobernó el país entre 2003 y 2010 y regresó al poder en enero de 2023 para ejercer su tercer mandato. Ahora busca permanecer en la Presidencia cuatro años más. Su compañero de fórmula vuelve a ser Geraldo Alckmin.
Lula representa al Partido de los Trabajadores y ha basado buena parte de su campaña en defender programas sociales, una mayor presencia del Estado en la economía y políticas dirigidas a trabajadores y sectores de menores ingresos.
Una de las propuestas que más peso ha adquirido durante la segunda vuelta es reducir la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales y garantizar dos días de descanso sin reducción de salario, medida que busca poner fin a la llamada escala “6×1”, en la que una persona trabaja seis días y descansa uno.
El presidente también ha defendido la continuidad de programas sociales y políticas de apoyo a las familias de bajos ingresos. Su campaña ha advertido que una reducción significativa del gasto público podría afectar algunos de esos programas, aunque Flávio Bolsonaro ha asegurado que mantendría beneficios como Bolsa Família.
En seguridad, Lula ha prometido aumentar la participación del Gobierno federal en la lucha contra el crimen y fortalecer la coordinación entre las autoridades nacionales y los estados.
Su gobierno también ha tomado medidas recientes para reducir el precio de los combustibles mediante cambios fiscales y subsidios, en medio del incremento internacional de los precios del petróleo.
¿Qué podría pasar si Lula es reelegido?
Una victoria de Lula significaría, principalmente, continuidad en el proyecto político iniciado en 2023. Es probable que su gobierno mantenga el énfasis en los programas sociales, la inversión pública y una mayor intervención del Estado en determinadas áreas de la economía.
También podría impulsar con mayor fuerza reformas laborales como la reducción de la jornada semanal y continuar con el sistema tributario aprobado durante su administración.
Sin embargo, al igual que Bolsonaro, Lula necesitaría negociar con el Congreso para sacar adelante muchas de sus propuestas, especialmente aquellas que requieran modificaciones constitucionales o cambios importantes en el presupuesto.
Una elección prácticamente dividida
La primera vuelta dejó claro el alto nivel de polarización en Brasil. Flávio Bolsonaro terminó con aproximadamente 2.2 millones de votos más que Lula, pero todavía quedan millones de electores capaces de modificar el resultado.
Más de 33 millones de brasileños no acudieron a votar en la primera vuelta y alrededor de seis millones emitieron votos blancos o nulos, por lo que la movilización de quienes se abstuvieron y de quienes respaldaron a otros candidatos será uno de los factores centrales de la segunda vuelta.
Además, el candidato que terminó en tercer lugar, Augusto Cury, anunció su respaldo a Flávio Bolsonaro, mientras ambos aspirantes buscan atraer a los votantes que no eligieron ni al Partido Liberal ni al Partido de los Trabajadores en la primera ronda.
Así, Brasil llegará al 25 de octubre ante una elección que enfrenta dos modelos distintos: Lula propone continuidad de programas sociales, mayor presencia estatal y nuevas medidas laborales, mientras Flávio Bolsonaro plantea una reducción de impuestos y del aparato gubernamental, junto con cambios en seguridad y en varias políticas económicas implementadas durante el actual gobierno.
El ganador asumirá la Presidencia para el periodo 2027-2030, pero el rumbo real de su gobierno dependerá también de la composición del Congreso y de la capacidad que tenga para conseguir respaldo a sus principales reformas.
