Morena va por la Joya de la Corona: ocho aspirantes, una sola posición y el fantasma de la división de 2021
Las mujeres que buscan la coordinación


Meggie Salgado Ponce. Diputada federal, empresaria y activista social, es conocida por su participación en iniciativas ciudadanas, entre ellas la asociación Mi Ciudad. Ha procurado construir un perfil vinculado con la sociedad civil y los sectores productivos, además de su militancia en Morena. Al anunciar su registro, insistió en que la dirigencia debe privilegiar la trayectoria, la congruencia y la autoridad moral de los participantes. Entre sus fortalezas destaca una imagen que busca proyectarse más allá de las estructuras tradicionales del partido, con posibilidades de interlocución con empresarios, comerciantes y grupos ciudadanos. Su principal reto será demostrar que esa presencia social puede traducirse en una organización electoral competitiva en las colonias y poblados de Cuernavaca.

Elia Ortiz García. Regidora del Ayuntamiento de Cuernavaca, representa un perfil distinto porque conoce directamente el funcionamiento del gobierno municipal y los problemas que se discuten en el Cabildo. Su participación en la política capitalina le permite identificar asuntos relacionados con seguridad pública, servicios urbanos, infraestructura y administración municipal. Esa experiencia puede convertirse en una ventaja frente a participantes cuya trayectoria se ha desarrollado principalmente en los ámbitos estatal y federal. Sin embargo, también enfrenta el desafío de ampliar su reconocimiento ciudadano y construir una estructura suficientemente sólida para competir con aspirantes de mayor proyección pública.
Los hombres que buscan la coordinación

Víctor Mercado Salgado. Senador de la República por Morelos y exsecretario de Movilidad y Transporte durante el gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo, es uno de los aspirantes con mayor experiencia administrativa y presencia política en la entidad. Su trayectoria incluye responsabilidades en el servicio público y una participación constante en la vida política de Cuernavaca, donde ha fortalecido sus relaciones con dirigentes sociales y liderazgos territoriales. Su principal ventaja es contar con una estructura política propia, además de su proyección como legislador federal. Al anunciar su registro, hizo un llamado a la unidad y al respeto de las reglas internas. Su desafío será demostrar que su posicionamiento puede traducirse en respaldo ciudadano y, sobre todo, que puede convertirse en un factor de cohesión entre las distintas corrientes de Morena.

Javier Bolaños Aguilar. Ingeniero egresado del Instituto Politécnico Nacional, expresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, exdiputado local y federal, así como extitular de la Comisión Estatal del Agua de Morelos. Es uno de los participantes con mayor experiencia legislativa y administrativa. Ha ocupado responsabilidades en distintos niveles de gobierno y posee relaciones políticas construidas a lo largo de varias décadas, lo que le proporciona conocimiento de las estructuras institucionales y capacidad de interlocución. Desde meses atrás manifestó su interés por participar en el proceso morenista y, aunque no había difundido personalmente su constancia de inscripción, información periodística publicada el 19 de octubre confirmó su registro. Su fortaleza radica en la experiencia y el conocimiento de la capital; su principal desafío será consolidar una base electoral dentro de Morena, frente a personajes que cuentan con estructuras partidistas más identificadas con el movimiento.

Juan Ángel Flores Bustamante. Diputado federal y expresidente municipal de Jojutla durante dos periodos consecutivos, es un político cuya principal carta de presentación es su experiencia al frente de un ayuntamiento. Durante su administración adquirió reconocimiento por proyectos de recuperación urbana y reconstrucción, particularmente después del sismo de 2017. Aunque su trayectoria política se ha desarrollado principalmente en la zona sur de Morelos, desde meses atrás comenzó a realizar actividades en Cuernavaca, donde busca consolidar una presencia propia. Su fortaleza es haber ganado elecciones y ejercido responsabilidades ejecutivas municipales; su principal desafío consiste en trasladar ese capital político a una ciudad con características sociales, económicas y electorales muy diferentes a las de Jojutla.

Carlos Antonio Martínez Cué. Delegado de la Secretaría de Economía del Gobierno de México en Morelos, es otro de los participantes que formalizaron su registro para encabezar la coordinación municipal. Su responsabilidad dentro de la administración pública federal constituye una plataforma de vinculación institucional con sectores empresariales y productivos, en una ciudad donde la generación de empleos, la actividad comercial y la recuperación económica representan asuntos prioritarios. Frente a otros aspirantes con mayor exposición electoral, Martínez Cué tiene el desafío de incrementar su reconocimiento público y demostrar que cuenta con una estructura territorial capaz de respaldar sus aspiraciones. Su participación también refleja la diversidad de perfiles que buscan abrirse paso dentro del movimiento.

Luis Alberto Machuca Nava. Exdiputado local y participante de la vida política morelense, es uno de los perfiles que reivindican su identificación con los principios de la izquierda y el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Al formalizar su registro, destacó la importancia de respetar a las bases partidistas, reconocer la trayectoria de sus militantes y mantener la congruencia con los postulados originales de Morena. Su experiencia legislativa le proporciona conocimiento de la actividad política estatal, aunque enfrenta una competencia en la que otros participantes poseen mayor presencia mediática y estructuras más amplias. Su principal desafío será conseguir respaldo suficiente entre militantes y simpatizantes para convertirse en una alternativa competitiva.
El verdadero desafío de Morena: evitar que se repita la fractura de 2021
Más allá de las trayectorias individuales, la dirigencia de Morena enfrenta un problema que podría resultar determinante: conseguir que quienes no sean favorecidos por el procedimiento interno acepten los resultados y se sumen al proyecto seleccionado. El antecedente de 2021 permanece en la memoria política de Cuernavaca. Entonces, Jorge Argüelles Victorero, candidato de la alianza integrada por Morena, Encuentro Social y Nueva Alianza, enfrentó resistencias y cuestionamientos procedentes de sectores del propio morenismo, particularmente de corrientes identificadas con Rabindranath Salazar Solorio, conocido grupo político denominado rabinismo. Incluso hubo impugnaciones y denuncias de militantes contra su postulación. Aquella confrontación abrió una interrogante que nunca quedó plenamente despejada: ¿todos los grupos morenistas respaldaron realmente a Argüelles o algunos terminaron favoreciendo, directa o indirectamente, a José Luis Urióstegui Salgado, entonces candidato del PAN y del Partido Socialdemócrata? No existe evidencia concluyente que permita afirmar que el rabinismo haya operado electoralmente a favor de Urióstegui, pero las divisiones internas fueron públicas y la derrota de Morena terminó por alimentar esas sospechas.
Por ahora, los ocho registros conocidos no necesariamente constituyen la lista definitiva, pues corresponde a los órganos internos de Morena validar las inscripciones. Entre las figuras que también habían manifestado interés destaca la exdiputada Alejandra Flores Espinoza, cuya formalización no ha sido confirmada públicamente. La dirigencia tendrá que resolver no solamente quién reúne las mejores condiciones para encabezar los trabajos políticos en la capital, sino cómo mantener unidos a los demás participantes. Morena podría ganar la encuesta interna y perder la Joya de la Corona si permite que los inconformes de hoy se conviertan en sus adversarios silenciosos de 2027.
ATENCIÓN: nadie debería quedar fuera en la distribución de premios de consoliación, desde una candidatura a la Cámara de Diputados federal, hasta otras rumbo al Congreso local e inclusive al Cabildo Municipal de Cuernavaca. Hay muy buena lana de por medio, mensualmente.
