Reúne Miquixtli 2026 a familias entre sones jarochos y catrinas en Cuautla y Cuernavaca
• Mono Blanco, El Ateneo Siera y el Ensamble de Arpas Alto Lucero compartieron la riqueza cultural de Veracruz con las familias en el Tren Escénico
• Los Cojolites compartieron su música en la capital morelense, donde cientos de personas también aprovecharon para fotografiarse con las catrinas monumentales
El son jarocho reunió a las familias en Cuautla y Cuernavaca con las presentaciones de Mono Blanco y Los Cojolites, respectivamente, como parte del Festival Miquixtli 2026, organizado por el Gobierno que encabeza Margarita González Saravia, a través de la Secretaría de Cultura, con Veracruz como estado invitado de la edición 33, “Caminos que nos unen”.
En el Tren Escénico de Cuautla, El Ateneo Siera, de Zongolica, y el Ensamble de Arpas Alto Lucero abrieron la jornada con expresiones artísticas de sus comunidades, antes de la presentación de Mono Blanco, agrupación fundada en 1977 que compartió una tradición musical ligada al fandango y a la convivencia, cuya transmisión entre generaciones forma parte central de su trabajo.
Mientras tanto, en la Plaza General Emiliano Zapata Salazar en Cuernavaca, Los Cojolites acercaron al público a los sonidos del sur de Veracruz, con una propuesta nacida en Cosoleacaque en 1995 que enlaza los saberes de antiguos jaraneros con nuevas composiciones y que ha llegado a escenarios internacionales, además de propiciar colaboraciones con Natalia Lafourcade, Lila Downs y Eugenia León.
A la experiencia musical en la capital se suman las catrinas monumentales instaladas en la plaza y en la explanada del Museo Regional de los Pueblos de Morelos, con figuras como el Tecuán, representante de tradiciones prehispánicas que arribaron desde Guerrero; y la pareja de jarochos, representando al estado de Veracruz; donde cientos de personas han acudido con sus familias para tomarse fotografías y conservar un recuerdo de estas figuras que llenan de color el Centro Histórico durante la celebración del Día de Muertos.
Con esta programación, la administración de Margarita González Saravia lleva propuestas artísticas a distintas comunidades y abre espacios públicos al encuentro entre generaciones, de manera que Miquixtli permite disfrutar de la música, conocer el patrimonio de ambos estados y compartir las tradiciones que mantienen viva la memoria de sus pueblos.
