LA INDUSTRIA DE LA CONSTRUCCIÓN
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 25 de febrero de 2025
El sector de la construcción en Morelos ha experimentado un declive significativo en los últimos años, marcado por una notable ausencia de grandes proyectos de infraestructura. Este estancamiento se refleja en la disminución de la actividad constructora, impactando tanto a empresas locales como a la generación de empleo en nuestra entidad. La falta de inversión en obras públicas ha limitado las oportunidades para el desarrollo de nuevas edificaciones y la modernización de las existentes.
Adicionalmente, los gobiernos estatales y municipales en Morelos enfrentan una creciente presión financiera debido a la reducción en las participaciones federales. Esta disminución en los fondos limita su capacidad para invertir en proyectos de infraestructura, lo que a su vez agrava la situación del sector de la construcción. La escasez de recursos dificulta la puesta en marcha de iniciativas que impulsen el crecimiento económico y el desarrollo urbano en el estado.
La falta de inversión en infraestructura ha tenido un impacto negativo en la economía local, afectando a diversos sectores relacionados con la construcción, como la producción de materiales, el transporte y los servicios de ingeniería. La disminución en la actividad constructora también ha generado una menor demanda de mano de obra, lo que ha contribuido al aumento del desempleo.
Aunado a esto, las empresas constructoras de Morelos han señalado que se ha empoderado a empresas foráneas en los últimos sexenios lo que ha provocado el cierre de empresas locales. De acuerdo a fuentes periodísticas, tan solo en el sexenio de Cuauhtémoc Blanco se reportó el cierre de 50 empresas constructoras.
Para reactivar el sector de la construcción en Morelos, se requiere una estrategia integral que incluya la atracción de inversión pública y privada, la promoción de proyectos de infraestructura prioritarios y la implementación de políticas que fomenten el desarrollo sostenible. Asimismo, es fundamental fortalecer la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y el sector privado para impulsar el crecimiento económico y la generación de empleo en la región.