Morelos: percepción de inseguridad disminuye, pero persisten desafíos según datos recientes
En los últimos siete días, la percepción de inseguridad en Morelos, particularmente en la zona metropolitana de Cuernavaca, ha mostrado una tendencia a la baja, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) 2025 del INEGI, citada por medios locales en Twitter.
Esta mejora se atribuye a una reducción en la incidencia delictiva, lo que ha generado un optimismo cauteloso entre las autoridades y algunos sectores de la población. Sin embargo, el 80.3% de los habitantes de Cuernavaca aún se sienten inseguros, una cifra que, aunque menor a períodos anteriores, supera el promedio nacional y refleja que la confianza en la seguridad no se ha consolidado plenamente.
A pesar de los avances, publicaciones en redes sociales destacan preocupaciones persistentes. Médicos en Morelos han sido víctimas de asaltos, extorsiones e incluso asesinatos durante robos, lo que subraya la vulnerabilidad de ciertos grupos. El cobro de piso sigue afectando la economía local. Estos testimonios muestran una disminución en la percepción de inseguridad, pero incidentes específicos continúan alimentando un sentimiento de temor en la población.
El contexto de seguridad se ve complicado por otros desafíos en el estado. En los últimos días, Morelos ha enfrentado ocho incendios forestales activos en siete municipios, lo que podría desviar recursos de las autoridades y afectar la percepción de control sobre la seguridad. Además, detenciones recientes de presuntos criminales, reportadas por el secretario de Seguridad, Miguel Ángel Urrutia, indican esfuerzos por combatir la delincuencia, pero no han sido suficientes para cambiar la percepción de todos los sectores sociales.
Aunque la ENSU 2025 reporta una disminución en la percepción de inseguridad en Morelos, la situación sigue siendo compleja. La alta proporción de ciudadanos que aún se sienten inseguros, junto con denuncias de violencia en sectores específicos, evidencia que los avances no son uniformes.
Para consolidar esta tendencia positiva, las autoridades deberán abordar tanto los delitos de alto impacto como las preocupaciones de grupos vulnerables, mientras enfrentan retos adicionales como los incendios forestales que afectan al estado.