Transportistas de Morelos exigen aumento de 5 pesos en la tarifa mínima del transporte público
En el estado de Morelos, donde la tarifa mínima del transporte público colectivo se mantiene en 10 pesos desde hace varios años —una de las más altas en comparación con entidades vecinas de la Megalópolis—, los concesionarios enfrentan crecientes presiones económicas debido al alza sostenida en los costos operativos. Principalmente, el precio del diésel, combustible esencial para las unidades, ha alcanzado los 26 pesos por litro en promedio nacional a finales de 2025, lo que impacta directamente en la viabilidad de las rutas.
Líderes del sector, como Dagoberto Rivera Jaimes, de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), y Aurelio Carmona Sandoval, de Rutas Unidas, se reunieron recientemente con representantes de diversas organizaciones de concesionarios para formalizar su solicitud de un incremento de cinco pesos en la tarifa mínima.
Esta demanda se presenta ante la gobernadora Margarita González Saravia, en un contexto de tensiones previas: el gremio ha insistido en ajustes tarifarios desde 2024, argumentando no solo el encarecimiento de insumos como refacciones y mantenimiento, sino también la necesidad de modernizar flotas obsoletas y mejorar la calidad del servicio.
Rivera Jaimes destacó que cuentan con un estudio de factibilidad elaborado por un despacho privado independiente, el cual sustenta la necesidad del aumento y será presentado formalmente en las mesas de diálogo con el Ejecutivo estatal.
Los transportistas han dado un plazo hasta el 25 de diciembre para obtener una respuesta favorable; de lo contrario, advirtieron que procederán con movilizaciones y posibles paros en el servicio, medida que han empleado en ocasiones anteriores para presionar negociaciones.
Esta petición revive un debate recurrente en Morelos, donde anteriores administraciones rechazaron incrementos similares por considerar que afectarían la economía de los usuarios, priorizando la capacidad de pago de la población.
La actual gestión ha enfatizado la modernización del transporte como condición para cualquier ajuste futuro, aunque el gremio argumenta que sin un incremento inmediato, será imposible sostener operaciones ni invertir en mejoras.
