LA RELOJERÍA CANTÚ Y SU PROMOCIÓN DE FIN DE AÑO…

HUGO CALDERÓN Y MIKE CASTILLO EN “LA RAZA FM”, MINNESOTA, EE. UU.
MIÉRCOLES 17 DICIEMBRE 2025
BUENOS DÍAS
Como siempre, entramos a CADA MAÑANA con todo y chinelos, desde Jiutepec, en el Estado de Morelos, para saludar a nuestros amigos y paisanos, a través de La Madre de Todas, hoy que es miércoles 17 de diciembre del 2025.
Gracias Mike Castillo, por permitirnos nuevamente estar en contacto con nuestros paisanos de allá y de acá.
El último mes del año, estamos a una semana de celebrar la Navidad, y con nostalgia, recordamos cosas, lugares y situaciones de aquella Cuernavaca que vivimos de niños, de jóvenes, en contraste con lo que de adultos nos ha tocado vivir.
Lugares que han desaparecido al paso del tiempo. Cosas que estuvieron y ya no están. Y, promociones comerciales que hoy suenan raras, extrañas, que premiaban la compra de un reloj o una bicicleta. Aunque no lo crean.
Ya les dijimos que antes, en el Palacio de Cortés, estaban las sedes de los tres poderes.
Que existió el Jardín de los Héroes, y que enfrente estuvo una gasolinera, y que a unos pasos funcionó el Hotel Marik, en donde llegaban artistas de renombre internacional y de la época de oro del cine mexicano.
El famoso Marik, estuvo en lo que ahora es el Centro Las Plazas, sobre la calle de Gutenberg.
El Marik tenía tres pisos y en su magnífica terraza departían los artistas de entonces.
Enfrente, estuvo el desaparecido Jardín de los Héroes.
Y sobre la calle de Guerrero, estuvieron el Hotel Pelayo, muy cerca de la entonces renombrada Casa Taxco, de don Rafael Benabib. La tienda donde se vendían vestidos para XV años y novias, desapareció hace unos años.
A principios de los años 60, se instaló la tienda Woolworth, en Guerrero, a unos pasos de la famosa Mueblería Margol, en donde en época navideña, estaba la famosa Gruta de regalos, para que los vieras y se los pidieras a Santa, que por entonces no era muy renombrado, o a los Reyes Magos, aunque a éstos casi nunca “les ajustaba” para cumplir con la lista que hacíamos.
También estaba la panadería La Espiga, y la Casa Beltrán, en la esquina con Arteaga.
Sobra Arteaga, la Farmacia Universal, y en la contraesquina, la Zapatería Canadá, y enfrente la Relojería La Perlita, de don Gus, que creo sigue en servicio y al frente están ahora sus hijos..
Y, del otro lado, la Relojería Cantú, cuyo lema era: “Un minuto para comprar y un laaaaaaargo año para pagar”. En temporada navideña regalaba a sus clientes un pavo, una piñata, una caja de cervezas, una caja de refrescos, si compraban algún radio, reloj o bicicleta. Qué tiempos…
En bicicleta, se podía disfrutar aquella Cuernavaca que ya se fue…
Muchas aventuras en las bicis de antaño, cuando empezaba la construcción del circuito “Adolfo López Mateos”.
Como siempre, por platicones se nos terminó el espacio.
Nos vamos a despedir con “Llorarás en Navidad”, interpretada por Javier Solís, para que recuerden cuando eran chamacos y disfrutaban de la temporada navideña en sus respectivos terruños.
Buen fin de semana.
Hasta el próximo miércoles.
Gracias por escucharnos y por leernos.
