REBELIÓN EN LA 4T

PERSPECTIVA
Por Marcos Pineda Godoy
Viernes 16 de enero de 2026
Nulificada la oposición partidaria en el Congreso de la Unión, pues carece de los votos necesarios para ir más allá del debate testimonial, los peros a la reforma electoral que pretende llevar a cabo la presidenta Shienbaum provienen de sus partidos aliados.
PT y Verde ya hicieron públicas sus posturas rechazando tanto la eliminación de plurinominales como la disminución de los recursos, prerrogativas, con las cuales financian sus actividades. Ambos institutos políticos amagaron con no votar a favor de la iniciativa si se incluyen estas propuestas.
Dada la actual composición de ambas cámaras, diputados y senadores, resultan indispensables los votos de los dos partidos para lograr la aprobación de la reforma, particularmente en la cámara alta, donde la diferencia podría hacerse con un solo voto a favor o en contra. En la presidencia y en Morena lo tienen muy claro.
Las razones de la rebelión al interior de la 4T de estas rémoras partidarias nada tiene que ver con sus principios y valores democráticos. Ni con su compromiso con la nación y sus habitantes. Ni siquiera han hablado del derecho a la representación de las minorías, de las que ellos forman parte. Nada más alejado de la realidad. Buscan sus intereses, su permanencia, no llegar a extinguirse y, por supuesto, seguir viviendo y enriqueciéndose a costa del erario, de nuestros impuestos, quedándose, como buenas rémoras, con los pedacitos de poder que deje para ellos el pez gordo, grande y poderoso en que se ha convertido Morena.
Por un lado, Reginaldo Sandoval Flores, coordinador de la bancada del PT en San Lázaro, cuestionó la necesidad de una reforma electoral, cuando se tienen otros desafíos que enfrentar, destacando con una cínica sinceridad que, si ya tienen todo el poder, la presidencia, el Congreso y hasta el Poder Judicial, no ve la necesidad de una reforma electoral, para concluir, encima, con la amenaza: no pasará sin el voto de los petistas.
Por otro lado, a nombre de los verdes, Jorge Carlos Ramírez Marín, senador y vicepresidente de la mesa directiva, aseveró que su partido no apoyará una reforma electoral que reduzca los plurinominales y recorte el presupuesto para los partidos. Ahí está también el amago.
Ya la presidenta instruyó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para hablar con los partidos aliados y convencerlos. Ricardo Monreal mejor propuso no presentar la iniciativa hasta haber logrado un acuerdo con sus partidos aliados.
¿De qué los van a convencer? ¿Sumarse así nada más cuando el único beneficiario de la reforma será Morena? ¿De aceptar ponerse en la ruta de su extinción política? ¿Serán capaces sus líderes, o, mejor dicho, sus dueños de vender al régimen los partidos que han usufructuado por tantos años? Y si lo hacen, ¿a cambio de qué entregarán los votos de sus legisladores?
Todavía no se ha presentado la iniciativa de reforma, pero ya nos dejaron claro que la presumida unidad de la cuarta transformación sí tiene forma de fracturarse: cuando atentan contra sus intereses, ahí sí, de inmediato brincan.
Y PARA INICIADOS:
A más tardar dentro de un mes, las organizaciones que pretenden constituirse como partidos políticos nacionales deberán haber cumplido con todos los requisitos que se exigen. En una carrera contra el tiempo, solamente 2 tienen todavía posibilidades de lograrlo. Con los datos oficiales actualizados al 14 de enero, la que más cerca está de lograrlo es Construyendo Sociedades de Paz (CSP), del vividor de la política Hugo Éric Flores Cervantes, que ya cumplió de sobra la celebración de asambleas, pero le faltan por conseguir 21,413 afiliados, seguida de Somos México, que igualmente ya cumplió con el número de asambleas requeridas, pero necesita otros 86,083 afiliados. Sólo un milagro podría hacer que las demás lograran cumplir a tiempo y no creo que ninguna virgen, ningún santo y ni Dios padre se los vaya a conceder.
La información es PODER!!!
