La UAEM enfrenta desafíos estructurales e inéditos por reducciones y limitaciones presupuestales acumuladas en los últimos años
La educación superior pública en México, y particularmente las universidades estatales como la UAEM, lidia con un panorama financiero complejo agravado por incrementos presupuestales federales insuficientes —como el 1.79% aprobado para las instituciones estatales en 2026—, que quedan por debajo de la inflación estimada (alrededor del 3.5%) y el crecimiento de los costos.
Esto genera un déficit acumulado que, según la ANUIES (de la cual la rectora de la UAEM es presidenta del Consejo Regional Centro-Sur), alcanza decenas de miles de millones de pesos a nivel nacional desde 2018, afectando gravemente la capacidad para cubrir nóminas, prestaciones y expansión de la cobertura educativa.
En el caso específico de la UAEM, la matrícula ha crecido de forma sostenida —duplicándose en poco más de una década hasta superar los 40 mil estudiantes—, sin que los recursos federales y estatales se hayan incrementado de manera proporcional. Esto ha provocado crisis recurrentes al cierre de cada ejercicio fiscal, como la necesidad de apoyos extraordinarios para pagar aguinaldos y otras obligaciones laborales (por ejemplo, se gestionaron 270 millones de pesos en 2025 con respaldo federal y estatal).
Aunque se logró un apoyo histórico para cerrar 2025 y se anuncia que a partir de 2027 la UAEM contará con una partida federal más estable y completa, el rezago estructural persiste y limita la capacidad de la institución para responder plenamente a la demanda de acceso, mantener la calidad académica y fortalecer sus funciones sustantivas.
La rectora ha manifestado profunda preocupación, junto con otros titulares de universidades públicas, ante este escenario que compromete el pago de salarios, prestaciones y la meta de ampliación de cobertura planteada por el gobierno federal.
Pese a los desafíos, la UAEM ha aplicado medidas de austeridad, mesas de diálogo y gestiones para buscar recursos adicionales, manteniendo su compromiso con la educación pública, autónoma y de calidad, y contribuyendo al desarrollo de Morelos y del país.
