LOS PRÉSTAMOS GOTA A GOTA: UNA AMENAZA SILENCIOSA EN LA SOCIEDAD
LA CRÓNICA DE MORELOS
Jueves 22 de enero de 2026
E D I T O R I A L
Los préstamos conocidos como “gota a gota” representan una forma de financiamiento informal que ha proliferado en diversas regiones de Latinoamérica, incluyendo México. Este esquema consiste en ofrecer dinero rápido sin requisitos formales, pero con tasas de interés exorbitantes que pueden superar el 20 por ciento semanal, cobradas de manera diaria o semanal.
Originados en prácticas usureras, estos préstamos atraen a personas en situación de vulnerabilidad económica, como pequeños comerciantes o familias de bajos ingresos, prometiendo soluciones inmediatas a sus necesidades. Sin embargo, detrás de esta aparente facilidad se esconde un ciclo vicioso de deudas impagables, que frecuentemente escalan a amenazas, extorsiones y violencia física por parte de los prestamistas, muchos de ellos vinculados a redes criminales transnacionales.
Los impactos de estos préstamos van más allá de lo financiero, afectando la estabilidad social y la seguridad pública. Las víctimas, al no poder cumplir con los pagos, enfrentan intimidaciones que incluyen daños a propiedades, agresiones a familiares e incluso homicidios. Esta modalidad no solo perpetúa la pobreza, sino que fortalece a grupos delictivos que operan con impunidad, aprovechando la falta de regulación y la desconfianza en las instituciones bancarias formales.
En contextos de crisis económica, como los vividos en los últimos años, el “gota a gota” se convierte en una trampa mortal, donde el miedo y la desesperación impiden a las víctimas denunciar, permitiendo que estas redes se expandan y generen un clima de inseguridad generalizada.
En el estado de Morelos, esta problemática ha cobrado relevancia particular, afectando municipios como Cuernavaca, Temixco, Tepoztlán y Cuautla, donde pequeños comerciantes son los principales objetivos. Las autoridades locales han reportado un aumento en las incidencias relacionadas con estos préstamos, incluyendo extorsiones y actos violentos. Grupos de extranjeros, principalmente colombianos, continúan operando pese a detenciones previas, algunas vinculadas a cárteles como la Familia Michoacana.
Esta persistencia generó alertas constantes por parte de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), destacando los riesgos mortales para quienes caen en estas redes. Un aspecto alarmante en Morelos es la escalada de violencia asociada, incluyendo asesinatos relacionados con el “gota a gota”. Se han presentado casos de homicidios de prestamistas que practicaban esta modalidad, así como agresiones contra deudores, como el asesinato de una comerciante en Temixco derivado de un adeudo impagable.
Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la SSPC Morelos, ha reconocido públicamente esta situación, confirmando que se mantienen abiertas líneas de investigación en torno a estos incidentes y enfatizando que los préstamos ilegales han incrementado la incidencia de extorsiones y amenazas. Estas declaraciones subrayan la urgencia de combatir este fenómeno, que no solo cobra vidas sino que erosiona la confianza en las instituciones.
Ante esta realidad, es imperativo que las autoridades de Morelos intensifiquen operativos coordinados con instancias federales y migratorias para desarticular estas redes, mientras se promueven alternativas financieras accesibles y reguladas. La ciudadanía debe ser educada sobre los peligros del “gota a gota” y alentada a denunciar sin temor. Solo mediante una acción conjunta entre gobierno, sociedad civil y sector privado se podrá erradicar esta plaga que amenaza la paz y el desarrollo en la región, evitando que más familias caigan en el abismo de la usura y la violencia.
