MÉXICO Y MORELOS EN FITUR 2026: CUANDO LA PROMOCIÓN TURÍSTICA SE VUELVE ESTRATEGIA DE DESARROLLO

OPINIÓN
Por Jorge Argüelles Victorero
Sábado 24 de enero de 2026
En un mercado global hipercompetitivo, “estar” ya no alcanza: hay que ocupar agenda, sostener conversaciones técnicas y cerrar acuerdos
FITUR vuelve a “poner sobre la mesa” una verdad que a veces olvidamos: el turismo no es un lujo; es una industria que ordena empleo, inversión, conectividad y reputación. En IFEMA Madrid, del 21 al 25 de enero de 2026, el mundo turístico se sienta a negociar futuro: rutas, paquetes, alianzas, congresos, temporadas y marcas-país. Y México llega con una señal contundente: aparece como País Socio de la feria, con una presencia reforzada que busca transformar visibilidad en oportunidades.
Esa presencia no es decorativa. En un mercado global hipercompetitivo, “estar” ya no alcanza: hay que ocupar agenda, sostener conversaciones técnicas y cerrar acuerdos. La cobertura de estos días señala que México abrió actividades con el pabellón más grande de su historia en FITUR, con la participación de las 32 entidades y una oferta que compite en múltiples segmentos: cultural, naturaleza, gastronómico, bienestar, reuniones y deportivo. La lógica es clara: si el turista europeo se mueve por experiencias, México debe hablarle con precisión, con productos armados y con rutas de compra claras.
En ese marco, Morelos tiene una oportunidad especialmente inteligente. No compite por ser “más grande”, sino por ser “más conveniente” y “más auténtico”. A poca distancia de la Ciudad de México, con clima privilegiado, patrimonio, cocina, identidad y una oferta de experiencias muy concentrada, el estado vuelve a FITUR después de siete años con una agenda estratégica: proyectar 18 segmentos turísticos, sus cuatro Pueblos Mágicos, zonas arqueológicas, gastronomía y turismo comunitario, con el mercado europeo en mente. Eso es lo que hace un destino serio: no presume, estructura.
Hay tres decisiones que, a mi juicio, resumen bien el valor de esta presencia. La primera: poner la gastronomía como lenguaje universal. “La gran mesa de México” y la participación de cocineras tradicionales no sólo exhiben platillos; cuentan territorio, generan conversación y abren una puerta natural a experiencias vendibles: rutas, talleres, festivales, temporadas. La segunda: el turismo deportivo como palanca de posicionamiento y derrama. La presentación del “Desafío Morelos by La Vuelta”, anunciada en FITUR para celebrarse el 4 de octubre de 2026, amarra al estado a una marca internacional.
FITUR no es el cierre: es el inicio. México y Morelos ganan cuando convierten reuniones en convenios, convenios en productos y productos en resultados medibles para la gente: más empleos locales, más inversión, más cadenas de valor vivas. La oportunidad está abierta. Lo que se siembra estos días en Madrid puede traducirse, con disciplina, en prosperidad tangible.
