AVANCES EDUCATIVOS EN MEDIO DE LA TORMENTA FINANCIERA; LA RECTORA MANTIENE EL RUMBO HACIA LA EXCELENCIA
LA CRÓNICA DE MORELOS
Jueves 29 de enero de 2026
E D I T O R I A L
A pesar del persistente déficit estructural que aqueja a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos —un problema histórico agravado por deudas millonarias con el IMSS, pensiones no cubiertas y presupuestos que apenas alcanzan a contrarrestar la inflación—, el boletín de presentación de las convocatorias de nuevo ingreso para el ciclo 2026-2027 transmite un mensaje de resiliencia y visión de futuro.
Bajo el liderazgo de la rectora Viridiana Aydeé León Hernández, la UAEM logra avances concretos que demuestran que es posible remar contra la corriente sin sacrificar la calidad ni la cobertura educativa.
Destacan particularmente:
La homologación de procesos de admisión entre bachillerato y nivel superior, lo que simplifica la logística para miles de aspirantes y reduce costos operativos.
La auditoría internacional y el respaldo del Ceneval, que refuerzan la transparencia y confiabilidad del proceso selectivo.
La incorporación de siete nuevas licenciaturas estratégicas —como Cinematografía y Producción Audiovisual, Ingeniería en Ciencias de Datos y Ciberseguridad, Visión Artificial y Robótica, o Ciencia Política e Innovación Social—, programas que responden a demandas del mercado laboral actual y se implementan aprovechando infraestructura y talento existente, sin requerir grandes inversiones adicionales.
La garantía de cobertura universal en el nivel medio superior para quienes concluyan el proceso, reafirmando el compromiso social de la institución.
El posicionamiento nacional: entre las diez mejores universidades del país, con casi 500 investigadores en el SNII y una matrícula que atrae al 30 % de estudiantes de entidades vecinas, lo cual habla de su relevancia regional.
Es innegable que la UAEM navega en aguas turbulentas: la demanda supera ligeramente la oferta disponible (13,515 aspirantes frente a 12,464 lugares en superior), y el contexto financiero nacional para las universidades públicas estatales sigue siendo adverso, con alertas de la ANUIES sobre déficits acumulados millonarios.
Sin embargo, la rectora parece estar pilotando el barco con determinación: priorizando la austeridad inteligente, la innovación curricular y la atención a la juventud morelense como eje transformador.
En un entorno donde muchas instituciones se limitan a sobrevivir, la UAEM muestra que aún es posible avanzar hacia la excelencia educativa.
El esfuerzo de la actual administración merece reconocimiento, aunque el verdadero desafío seguirá siendo lograr una solución estructural de largo plazo al financiamiento. Mientras tanto, miles de jóvenes morelenses y de la región tienen una ventana abierta para formarse en una universidad pública de calidad.
¡Que el barco siga navegando!

