SIN PRETEXTOS NI EXCUSAS: EL MENSAJE CLARO DEL ALCALDE URIÓSTEGUI A LA SEPRAC

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 3 de febrero de 2026
El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, envió un mensaje directo y sin rodeos al personal de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SEPRAC): “no hay pretexto para fallarle a la población; vamos a trabajar por Cuernavaca y a dar los resultados que la ciudadanía espera”.
Esta declaración, pronunciada en un acto reciente con elementos operativos y administrativos, refleja la presión por resultados inmediatos en materia de seguridad, en un contexto donde la corporación ha enfrentado cambios frecuentes de liderazgo.
El llamado del alcalde se centra en la necesidad de cerrar filas alrededor del nuevo secretario, Pablo Nivardo Aguilera Casados, quien asumió el cargo a finales de enero de 2026 tras la salida del anterior titular. Urióstegui exhortó al personal a actuar con disciplina, compromiso y vocación de servicio, recordando que el Ayuntamiento ha invertido en equipamiento —uniformes, chalecos antibalas, vehículos— y en procesos como capacitación continua y evaluaciones de control y confianza.
Estos recursos, según el edil, eliminan cualquier justificación para no cumplir con las demandas ciudadanas.
Por su parte, el secretario Aguilera reconoció el esfuerzo diario de los policías y administrativos, y se comprometió a construir una corporación cercana, profesional y confiable. Insistió en que la institución debe operar con firmeza, respeto y humanidad, priorizando la proximidad social y la autoridad moral para recuperar la confianza de la población. Su visión apunta a una etapa enfocada en resultados concretos que contribuyan a una Cuernavaca más segura.
En resumen, el discurso del alcalde y la respuesta del nuevo titular marcan un intento por estabilizar la SEPRAC en medio de la persistente preocupación por la inseguridad en la capital morelense.
La ciudadanía espera que estas palabras se traduzcan en acciones visibles y efectivas, sin más cambios ni dilaciones, para que el servicio público cumpla su propósito esencial: proteger y servir sin excusas. Estaremos atentos al desarrollo de los nuevos acontecimientos y aquí diremos. Porque… las palabras se las lleva el viento.
