Percepción vs. Realidad: ¿Está bajando realmente la violencia en Morelos en 2026?
Cuernavaca, Morelos, 5 de febrero de 2026. En las últimas semanas, muchos morelenses han notado un aparente alivio en la frecuencia de noticias sobre hechos violentos graves. Las redes sociales y los medios locales parecen reportar menos ejecuciones diarias o balaceras en comparación con los picos de finales de 2025 y el arranque de enero de 2026.
Esta percepción ciudadana tiene cierto sustento en las cifras oficiales, pero la realidad muestra que la violencia homicida no ha desaparecido y mantiene episodios focalizados de alta intensidad.
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Morelos registró una reducción del 26 por ciento en el promedio diario de víctimas de homicidio doloso durante todo 2025 en comparación con 2024. Esta baja se alineó con la tendencia nacional, donde los homicidios dolosos cayeron un 40 por ciento entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025 (de 86.9 a 52.4 diarios en promedio), logrando el nivel más bajo desde 2016. En Morelos, otros delitos de alto impacto como el feminicidio bajaron 28.6 por ciento, el robo a transportistas 70 por ciento y el robo a negocio con violencia 35.2 por ciento.
Sin embargo, la entidad cerró 2025 como una de las más violentas del país en varios rubros: lideró nacionalmente en extorsión y se ubicó en segundo lugar en homicidios dolosos, feminicidios y robo de vehículos. Además, delitos como la extorsión y el robo a casa habitación con violencia aumentaron significativamente.
En lo que va de 2026, la tendencia no es lineal. Enero inició con alta incidencia: del 1 al 8 de enero se reportaron al menos 19 homicidios en diversos municipios, y hubo varios feminicidios en las primeras semanas. Febrero, hasta el momento, muestra una menor avalancha diaria, pero con hechos graves que mantienen la alerta:
- El 4 de febrero, un oficial de policía municipal fue asesinado a balazos en Jonacatepec mientras se dirigía a su trabajo, convirtiéndose en el cuarto elemento de seguridad ejecutado en el estado en lo que va del año. Esto llevó a la suspensión del desfile cívico del 5 de febrero por motivos de seguridad.
- Durante el primer fin de semana largo de febrero (considerado un “puente”), se registraron al menos 10 ataques armados, con 9 personas asesinadas y 6 lesionadas en varios municipios, incluyendo uno en pleno carnaval en Emiliano Zapata.
- Otros incidentes recientes incluyen un triple homicidio en una vivienda de Anenecuilco (Ayala) y agresiones a balazos en colonias de Cuernavaca, como Teopanzolco y una balacera frente a una primaria en avenida Cuauhtémoc.
Estos eventos demuestran que, aunque la frecuencia diaria de homicidios parece menor en comparación con picos previos, la violencia persiste de forma focalizada, especialmente en la zona oriente (Jonacatepec, Cuautla, Ayala) y la zona metropolitana de Cuernavaca. La cobertura mediática tiende a concentrarse en casos de alto perfil —como ataques a policías o múltiples víctimas—, lo que puede amplificar la sensación de “tranquilidad” en periodos con menos reportes masivos.
Expertos y organizaciones coinciden en que la reducción anual de 2025 es real y responde a esfuerzos de coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales, pero advierten que la volatilidad es común: hay días con cero o pocos homicidios y otros con varios.
Además, la percepción de inseguridad ciudadana sigue alta, influida no solo por los homicidios, sino por la extorsión y otros delitos que afectan directamente la economía y la vida cotidiana.
En resumen, sí existe una baja relativa en los homicidios dolosos que arranca desde 2025 y parece mantenerse de forma irregular en 2026, pero Morelos no ha dejado de ser una entidad con alta incidencia violenta.
La violencia no se ha ido; se ha espaciado y concentrado en ciertos municipios y perfiles (policías, ajustes de cuentas). Las autoridades insisten en que la estrategia de inteligencia y prevención está dando frutos, pero la ciudadanía demanda resultados más consistentes y visibles en la calle.
La Crónica de Morelos seguirá monitoreando las cifras oficiales del SESNSP y los reportes locales para actualizar esta tendencia. La paz duradera requiere no solo números a la baja, sino una reducción real en la sensación de riesgo diario.
