AUTONOMÍA UNIVERSITARIA: NI ESCUDO PARA LA IMPUNIDAD NI PRETEXTO PARA LA INSEGURIDAD
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Viernes 6 de marzo de 2026
(En memoria de Kimberly Jocelyn Ramos y Karol Toledo Gómez)
En medio del profundo dolor que embarga a la comunidad morelense, no podemos sino lamentar con el alma desgarrada el feminicidio de Kimberly Jocelyn Ramos Beltrán, la joven estudiante de 18 años de la Facultad de Contaduría de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), cuyo cuerpo fue hallado el 2 de marzo en una zona boscosa al norte de Cuernavaca, cerca del campus Chamilpa. Esta tragedia se agravó con la desaparición y evidente feminicidio de Karol Toledo Gómez, otra alumna de 18 años de la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec, reportada como no localizada desde el mismo día en que se confirmó la muerte de Kimberly. Karol fue encontrada sin vida este jueves en Coatetelco.
Estos hechos no son aislados, sino un grito de alerta sobre la vulnerabilidad que enfrentan las jóvenes en entornos que deberían ser seguros.
El luto colectivo por Kimberly y Karol han desatado protestas, bloqueos y exigencias de justicia, revelando un rompecabezas de omisiones y violencia que ha puesto en crisis a la UAEM. Estudiantes y familiares claman por justicia, mientras la indignación crece ante la percepción de que la inseguridad se ha enquistado en los espacios universitarios. Es imperativo reconocer que estos sucesos no solo roban vidas prometedoras, sino que erosionan la confianza en instituciones diseñadas para fomentar el conocimiento y el desarrollo humano.
Aquí es donde debemos enfatizar un principio fundamental: la autonomía universitaria es un pilar esencial de la libertad académica y la independencia institucional, pero de ninguna manera representa una cerrazón absoluta que permita la comisión de delitos graves o el mantenimiento de condiciones de inseguridad para sus estudiantes. La autonomía no es un escudo impenetrable contra la justicia ni un pretexto para ignorar amenazas que ponen en riesgo la integridad de la comunidad estudiantil; al contrario, debe ser un marco que facilite la colaboración externa cuando la situación lo demande.
En este contexto, las declaraciones del secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, vertidas este jueves durante la conferencia de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad, resuenan con oportuna relevancia. Reafirmó el compromiso del Gobierno estatal con el respeto a la libre manifestación pacífica, priorizando el diálogo y fortaleciendo canales de comunicación con la comunidad estudiantil de la UAEM. Esta postura ante las inquietudes de los jóvenes es un paso adelante, especialmente en momentos de duelo colectivo.
Acompañado por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano, Maldonado anunció que en próximos días la gobernadora Margarita González Saravia presentará un plan integral de seguridad para las universidades públicas. Este plan buscará reforzar acciones que garanticen la protección de los estudiantes, reconociendo que el contacto permanente con la comunidad universitaria y sus autoridades es clave para atender necesidades urgentes.
Urrutia Lozano recordó medidas ya implementadas, como la instalación hace 11 meses de puntos de inspección con cámaras LPR en las salidas de la UAEM, en colaboración con la Federación de Estudiantes, sindicatos y la rectora Viridiana Aydeé León Hernández. Este monitoreo constante para prevenir robos de vehículos demuestra que la coordinación entre gobierno y universidad es posible y efectiva, sin menoscabar la autonomía.
Además, se anunció el trabajo con el Ayuntamiento de Cuernavaca para instalar el primer arco de videovigilancia en la subida a Huitzilac, un tramo estatal que contará con permisos federales. Sin embargo, Urrutia enfatizó la necesidad de esperar acuerdos avanzados entre la universidad, el sindicato y el gobierno en materia de seguridad pública, reafirmando el respeto absoluto a la autonomía universitaria.
Finalmente, el Gobierno morelense refrenda su apertura al diálogo y la coordinación con la UAEM para fortalecer la seguridad y la prevención.
En honor a Kimberly y Karol, urge que esta autonomía se ejerza con responsabilidad, permitiendo intervenciones que erradiquen la inseguridad, sin excusas ni barreras. Solo así honraremos a las víctimas y construiremos un futuro donde las universidades sean verdaderos santuarios de paz y aprendizaje. Obvio, la Fiscalía General de Morelos, a cuyo frente se encuentra Fernando Blumenkron Escobar, quien ayer acudió al levantamiento del cuerpo localizado en Coatetelco, debe llegar cuanto antes con el o los asesinos de Karol Toledo Gómez y llevarlos directo a que se pudran en la cárcel. Ya basta de impunidad.
