CAYÓ “EL MENCHO”, AHORA COMPLETEN EL TRABAJO

PERSPECTIVA
Por Marcos Pineda Godoy
Lunes 23 de febrero de 2026
Considerado como el más importante y peligroso líder criminal de nuestros días, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fue abatido el día de ayer. Desde que corrió la información sobre el operativo en Tapalpa, encabezado por el Ejército Mexicano, en colaboración con las autoridades estadounidenses, una ola de violencia se desató en varios estados de la República.
Ya nos dirán lo que nos quieran informar sobre los saldos y lo que llamen “daños colaterales”. Habrá quienes aplaudan a las fuerzas del orden, otros que reclamen y no faltará quién felicite a Donald Trump, no sin buena parte de razón. Ahora cobran pleno sentido los señalamientos y advertencias de nuestros vecinos del norte en las últimas semanas, junto con la llegada de ciertas tropas de élite, supuestamente para impartir capacitaciones. Sentíamos que algo importante estaba por pasar… y pasó. Se da por hecho que sin la presión norteamericana esto no habría sucedido.
No nos deja tranquilos ni devuelve la paz, pero sí demuestra que si se tiene la decisión se puede. Y que, si cayó el capo, sus seguidores, empleados o cómplices también deben de caer, porque el peligro sigue mientras anden libres. Pruebas claras de ello son las múltiples acciones violentas, como levantándose en guerra, que aterrorizaron a millones de mexicanos la tarde de este domingo. Por supuesto, dirán que la quema de tiendas, gasolineras, automóviles, camiones, cierres carreteros, balaceras y demás, no son terrorismo, según nuestras leyes. La verdad, a secas, es que sí causaron terror.
El informe oficial fue claro y específico, pero limitado. No se abordaron los sucesos en las entidades federativas. Por supuesto que fue un éxito, pero habría sido preferible que estuviera vivo para que lo hicieran cantar, difícilmente aquí, pero sí en una prisión de Nueva York. Se irá la tumba sin declarar quiénes son los políticos a los que financió, doblegó, corrompió o se alió con ellos. Se imagina usted las palabras de esos encumbrados narcopolíticos, exhalando al decir: “Fue mejor así, vivo nos podría haber delatado”. Hasta en Palenque puede que hayan contenido la respiración.
Los múltiples cárteles locales y las células delictivas, en afiliación al Cártel Jalisco Nueva Generación, con presencia en casi todo el país, en disputa con otras organizaciones por territorios, a los que llaman “plazas”, deberían ser neutralizados antes de que puedan reorganizarse y redefinir sus liderazgos. La caída de “El Mencho” no es el triunfo final, sino la oportunidad para desmantelar su extensa red criminal.
Esperemos que sea un enfoque total y sin cambios, que el combate a los cárteles prosiga con la misma intensidad y eficacia. De ninguna manera debería darse un paso atrás, para volver a la perniciosa política de los “abrazos y no balazos”. Enhorabuena, sí, pero terminen el trabajo. Completen el desmantelamiento de los cárteles y castiguen a los responsables, sean quienes sean.
Y PARA INICIADOS:
Ayer por la tarde noche se convocó a una rueda de prensa por Zoom del secretario de Seguridad Pública, Miguel Ángel Urrutia Lozano, que no fue tal, sino simplemente un informe sobre lo acontecido en Morelos, tras los hechos en Jalisco. No hubo oportunidad de hacer preguntas, de aclarar dudas. Una versión oficial de que afortunadamente en Morelos la cuestión no es grave y más bien circulan Fake News. Pero de que hay miedo, lo hay. Urrutia dijo que seguirán informando. Ojalá puedan informar pronto que ya desmantelaron esas redes criminales y metieron al bote a los políticos involucrados. De otra manera, no será más que “jarabe de pico”.
La información es PODER!!!
