CONAGUA identifica más de 200 descargas domiciliarias que amenazan ríos y cuerpos de agua en Morelos
La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) encendió las alarmas en Morelos tras detectar al menos 200 descargas domiciliarias directas de aguas residuales que vierten desechos sin tratamiento alguno hacia ríos y otros cuerpos de agua del estado. Esta situación, confirmada en estudios recientes, pone en evidencia uno de los principales focos de contaminación que afectan la calidad del agua en la entidad, con especial impacto en el río Apatlaco —considerado uno de los más contaminados de la región morelense—.
Según los reportes, estas descargas provienen principalmente de hogares en zonas urbanas y periurbanas cercanas a los cauces, donde las aguas negras y grises se conectan de forma irregular o clandestina directamente al río, agravando problemas como la proliferación de bacterias, la pérdida de oxígeno disuelto y el deterioro del ecosistema acuático. Además de las descargas, CONAGUA ha identificado otros factores críticos: fosas sépticas mal manejadas, invasiones en zonas federales y taponamientos que impiden el flujo natural.
La dependencia federal ha hecho un llamado urgente a la ciudadanía, municipios y autoridades locales para que se sumen a acciones inmediatas de saneamiento y prevención. Entre las recomendaciones destacan: conectar correctamente las viviendas a sistemas de alcantarillado sanitario, instalar trampas de grasa en hogares y comercios, y evitar arrojar residuos sólidos o químicos a los drenajes.
Los municipios por donde atraviesa el río Apatlaco y otros cuerpos afectados han sido exhortados a iniciar operativos de inspección y regularización de forma prioritaria.
Esta revelación llega en un momento crucial para Morelos, donde la preservación de los recursos hídricos es esencial no solo para el abastecimiento humano, sino también para el turismo, la agricultura y la biodiversidad. Expertos advierten que sin intervención rápida y coordinada, la contaminación podría agravarse, afectando la salud pública y la imagen del estado como destino sustentable.
El Gobierno estatal y CONAGUA han enfatizado que el saneamiento no es solo responsabilidad de las autoridades: requiere la participación activa de la sociedad. “Reducir el daño es tarea de todos”, señalan, invitando a reportar descargas irregulares y adoptar prácticas responsables en el uso del agua.
