Dagoberto Rivera Jaimes, líder de la Ruta 16 en Morelos, señalado por extorsión laboral y presunto tráfico de huachicol en detrimento de los choferes
Nota basada en el reportaje de Tony Díaz, publicado en pacozea.com el 8 de enero de 2026
Dagoberto Rivera Jaimes, actual presidente de la Ruta 16 —una de las principales líneas de transporte colectivo que opera en la zona metropolitana de Cuernavaca, Morelos—, enfrenta graves acusaciones por parte de trabajadores del sector. De acuerdo con testimonios de chóferes y checadores con varios años de experiencia en la ruta, quienes pidieron mantener el anonimato por temor a represalias, Rivera Jaimes encabezaría un esquema sistemático de explotación y extorsión laboral, al que se suma el presunto uso y distribución de combustible ilegal (huachicol) para beneficio propio y de un reducido grupo de dueños.
Los trabajadores denuncian que, a pesar de los constantes incrementos en las tarifas del pasaje, sus sueldos base permanecen sin cambios y los beneficios económicos terminan en manos de los patrones. Además, se les obliga a firmar hojas en blanco al inicio de cada año —que funcionan como renuncias voluntarias o aceptación de documentos— y se les entrega un monto de aguinaldo muy inferior al real (por ejemplo, $4,500 pesos en un caso reciente), sin que reciban el resto correspondiente. Tampoco cuentan con seguro médico ni seguridad social, en claro incumplimiento de la Ley Federal del Trabajo.
Otro de los señalamientos más graves es la existencia de cuotas obligatorias que los chóferes deben cubrir de su bolsillo: 100 pesos diarios, de los cuales 20 pesos supuestamente corresponden a un “seguro” y 80 pesos a un “GPS” que nunca ha estado instalado en las unidades. Estas cantidades, que en el pasado se devolvían al final del año, ahora se quedan en poder de los dueños, lo que representa miles de pesos retenidos anualmente por cada trabajador.
Los testimonios también apuntan a que Dagoberto Rivera Jaimes opera tanques propios de diésel huachicolero en las bases de Campo Verde (colonia Pueblo Viejo, Temixco) y la colonia Josefa Ortiz de Domínguez (Jiutepec). Este combustible ilegal se distribuye exclusivamente a las unidades de la Ruta 16 y se vende a los chóferes bajo el nombre de “BioDiésel” a 25.70 pesos por litro, cuando el costo real de adquisición es de 16 pesos. Los conductores están obligados a cargar un mínimo de 40 litros diarios; de no hacerlo, se les impide salir a trabajar o directamente se les despide. Las ganancias millonarias generadas por esta práctica se reparten entre los dueños y personas allegadas al líder transportista.
De esta manera, los trabajadores viven en condiciones de precariedad, expuestos a riesgos laborales sin protección alguna, mientras contribuyen de forma involuntaria a un mercado negro de combustibles que evade impuestos y regulaciones.
El reportaje, elaborado por Tony Díaz y publicado en pacozea.com, hace un llamado a las autoridades competentes —entre ellas la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y la Guardia Nacional— para que investiguen estos hechos y restituyan los derechos de los afectados. Asimismo, se invita a las personas y empresas señaladas a ofrecer su versión de los acontecimientos.
Esta información se basa exclusivamente en el reportaje original de Tony Díaz, quien recopiló testimonios directos y datos internos del sector de transporte en Morelos.
