DEMUESTRA ANDREA CANDELARIA QUE NUNCA ES TARDE PARA CUMPLIR UN SUEÑO A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN
• A los 62 años concluyó la Preparatoria Abierta y se convirtió en ejemplo de perseverancia y superación personal
En Morelos, la educación abre segundas oportunidades. La historia de Andrea Candelaria Ramírez Maldonado, de 62 años, demuestra que el deseo de aprender puede transformar la vida en cualquier etapa.
A través del subsistema de Preparatoria Abierta del Centro Estatal de Educación para Personas Adultas (CESPA), Andrea concluyó recientemente el nivel medio superior, alcanzando una meta que durante muchos años parecía lejana.
Desde temprana edad enfrentó circunstancias que la llevaron a interrumpir su formación académica. Tras quedar huérfana a los 16 años, asumió responsabilidades laborales y familiares que marcaron el rumbo de su vida; con el paso del tiempo decidió retomar su preparación, convencida de que el aprendizaje siempre representa una oportunidad para crecer.
Al reincorporarse al programa educativo encontró acompañamiento y orientación por parte del personal académico y administrativo de Preparatoria Abierta, quienes la apoyaron para continuar su proceso formativo, incluso frente a los retos que implica volver a estudiar en la edad adulta.
Hoy celebra este logro acompañado por su familia, especialmente por sus hijos, quienes ahora la impulsan a seguir adelante, así como ella los acompañó durante su etapa escolar.
Programas como la Preparatoria Abierta permiten ampliar las oportunidades de acceso a la educación media superior para personas jóvenes y adultas, fortaleciendo el aprendizaje a lo largo de la vida.
La historia de Andrea recuerda que en “La tierra que nos une” la educación no tiene fecha de caducidad, siempre puede convertirse en el inicio de una nueva etapa de crecimiento, autonomía y realización personal.
