Detención explosiva en Morelos: Marlen Burgos, ex candidata a la alcaldía de Totolapan, cae por vínculos con “La Empresa”, célula del cártel de Sinaloa
En un operativo de alto impacto durante la madrugada del 18 de febrero en Totolapan, Morelos, autoridades federales y estatales capturaron a Marlen Burgos, ex candidata a la presidencia municipal por la coalición PRI-PRD en las elecciones de 2021. La detención, ejecutada sin disparos, involucró a la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional (GN) y la Policía de Morelos, con apoyo aéreo de un helicóptero para asegurar el perímetro.
Burgos enfrenta cargos por presunta participación en delitos relacionados con la delincuencia organizada, según la Fiscalía de Delitos de Alto Impacto (FIDAI) de Morelos.
La ex aspirante política es acusada de liderar movimientos sociales para bloquear operativos de la Fiscalía General del Estado (FGE) contra el grupo criminal conocido como “La Empresa”. En videos difundidos en redes sociales, Burgos defendió públicamente a esta organización, afirmando que “cuidaba” a los ciudadanos y mantenía el municipio libre de robos y extorsiones como el cobro de piso.
Durante la operación, las fuerzas de seguridad desmantelaron varias “cámaras parásitas” instaladas ilegalmente por el grupo en espacios públicos, utilizadas para vigilar a la población y a las autoridades.
Este arresto no ocurre en el vacío: Totolapan y la zona oriente de Morelos han sido un foco de violencia vinculada al narcotráfico. “La Empresa” es considerada una célula local del Cártel de Sinaloa, con influencia en municipios como Totolapan, Cuautla y Atlatlahucan.
La región ha visto un aumento en extorsiones, secuestros y disputas territoriales, donde políticos locales han sido señalados por presuntos nexos con el crimen organizado. Por ejemplo, en febrero de 2025 se difundió un video que mostró a alcaldes panistas de Cuautla y Atlatlahucan reunidos con presuntos líderes criminales, lo que desencadenó investigaciones federales por la Fiscalía General de la República (FGR).
Además, en septiembre de 2025, autoridades estatales acusaron al Cártel de Sinaloa de orquestar campañas para desestabilizar a funcionarios mediante videos y amenazas.
En cuanto al liderazgo del Cártel de Sinaloa en la zona oriente de Morelos, fuentes recientes apuntan a Júpiter Araujo Bernard, alias “El Barbas” o “El Milton”, como el principal operador en la región. Se le atribuyen extorsiones, secuestros y control de rutas de narcotráfico, con reuniones documentadas con políticos locales para asegurar protección e influencia electoral. “El Barbas” ha sido vinculado a apoyos en campañas políticas, incluyendo supuestas alianzas con figuras cercanas al gobierno de Morelos para respaldar candidaturas afines al cártel.
Previamente, en marzo de 2025, fue detenido Rafael “N”, alias “El Niño de Oro”, quien fungía como segundo al mando del cártel en Morelos y controlaba operaciones en la zona oriente, incluyendo predios usados para actividades ilícitas. Aunque fue trasladado temporalmente, un juez federal ordenó su regreso al penal de Cuautla en mayo de 2025.
Estos arrestos destacan la penetración del Cártel de Sinaloa en Morelos, que compite con remanentes de otros grupos como Los Rojos por el control territorial.La conexión de Marlen Burgos con “La Empresa” y, por extensión, con el Cártel de Sinaloa, se enmarca en un patrón más amplio de infiltración criminal en la política local.
En julio de 2025, reportes describieron Totolapan como “tierra del Apá”, un presunto líder de una red vinculada al Sinaloa que usa políticos para obstruir a las autoridades. Burgos, al defender al grupo, habría actuado como una defensora pública de sus intereses, lo que la colocó en el radar de la FIDAI. Se espera conferencia de prensa que revele más detalles sobre su situación jurídica y el impacto en las investigaciones en curso.
Este caso subraya la compleja intersección entre política y crimen en Morelos, donde el Cártel de Sinaloa busca consolidar su dominio en la zona oriente mediante alianzas y vigilancia ilegal, mientras las autoridades intensifican operativos para desarticular estas redes.
