Ejecución nocturna en taquería de Cuautla: comerciante cae bajo balas de sicarios a bordo de motocicleta
Un hombre de aproximadamente 30 a 35 años, propietario de una taquería, fue asesinado a balazos en un ataque directo la noche del jueves 19 de febrero en Cuautla. El crimen ocurrió alrededor de las 22:30 horas en la avenida Constituyentes, esquina con Coahuila, en la colonia Pablo Torres Burgos.
Dos sujetos llegaron en motocicleta al lugar; uno de ellos descendió y disparó varias veces contra la víctima, para luego huir junto con su cómplice.
Los vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar las detonaciones. Elementos de la Guardia Nacional, como siempre, llegaron al sitio, donde paramédicos municipales confirmaron el deceso. Peritos de la Fiscalía Regional Oriente realizaron las diligencias correspondientes, levantaron el cuerpo y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley. Hasta el momento no hay personas detenidas, y las investigaciones buscan determinar el móvil del homicidio.
Este tipo de ataques con moto (conocidos como “sicarios en moto”) son comunes en ejecuciones selectivas en la zona. En cuanto a una posible relación con el cobro de piso (extorsión), aunque la nota original no lo menciona explícitamente y las autoridades aún investigan el móvil, el contexto en Cuautla hace plausible esa hipótesis.
En los últimos meses y años se han reportado múltiples casos de extorsión contra pequeños comerciantes y negocios de comida en el municipio: incendios intencionales a puestos de comida (por ejemplo, junto al Hospital General de Cuautla en diciembre 2025), cierres forzados de taquerías como “La Condesa” por amenazas de pago de cuotas, intentos de incendio a cadenas como Pollo Feliz, y denuncias de comerciantes que sufren “doble cobro” o presiones crecientes.
Puestos de tacos, tortillerías, ambulantes y hasta negocios similares han sido blanco recurrente de grupos delictivos que exigen pagos semanales o mensuales so pena de violencia.
El patrón de atacar directamente al propietario en su negocio encaja con represalias por negativa o retraso en pagos de piso, aunque sin evidencia concreta en este caso, solo se puede considerar como una línea de investigación posible en medio de la ola de inseguridad que afecta al comercio local en Cuautla.
