El colmo en el SAPAC: CFE corta la luz en oficinas centrales por falta de pago, mientras trabajadores mantienen protesta de “manos caídas” por aguinaldo pendiente
En un nuevo capítulo de la crisis financiera que aqueja al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) suspendió el suministro eléctrico en las oficinas centrales del organismo debido a adeudos pendientes.
La medida se da en medio de una protesta activa de trabajadores de base, quienes mantienen un movimiento de “brazos caídos” (o “manos caídas”) en demanda del cumplimiento del pago del aguinaldo correspondiente al ejercicio 2025.
De acuerdo con reportes de los propios empleados y fuentes internas, el corte de energía afecta las instalaciones administrativas principales, lo que complica aún más las operaciones cotidianas del SAPAC en un momento en que el organismo ya enfrenta serios problemas de liquidez.
Los trabajadores sindicalizados –principalmente adheridos a la CATEM– mantienen la medida de presión desde hace días, luego de que el director general, Arnoldo Heredia Romero, incumpliera compromisos previos de pago.
En diciembre de 2025 solo se cubrió alrededor del 33% del aguinaldo, y aunque se habían pactado fechas para liquidar el resto (incluyendo el 20 de febrero), los pagos parciales no han satisfecho las expectativas: apenas se ha entregado un 10% adicional del pendiente en algunos casos. El adeudo total para cubrir el aguinaldo de cerca de 500 trabajadores asciende a aproximadamente 23 millones de pesos, según información reciente proporcionada por el propio director.
Esta situación se agrava por embargos previos a cuentas bancarias del organismo –derivados de deudas históricas con el IMSS y otros acreedores–, que han limitado el flujo de recursos.
El alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui, ha recordado que el Ayuntamiento ya ha apoyado al SAPAC con préstamos millonarios en el pasado para sanear finanzas y evitar mayores colapsos, pero el problema persiste.
Mientras tanto, la ciudadanía observa con preocupación cómo la crisis interna del organismo impacta el suministro de agua potable, especialmente en plena temporada de estiaje.
Trabajadores acusan una mala gestión y posibles “saqueos” de recursos, mientras el SAPAC insiste en que dialoga con los afectados y espera resolver la situación en breve mediante la liberación paulatina de cuentas embargadas.
Sin embargo, el corte de luz de la CFE representa un golpe simbólico y operativo: el organismo que provee agua a la capital morelense no puede ni siquiera mantener encendidas las luces de sus propias oficinas.
La Crónica de Morelos seguirá informando sobre el desarrollo de esta protesta y las posibles soluciones a la grave crisis financiera del SAPAC.
