EL OBRADORISMO NO PODRÁ SUBSISTIR

PERSPECTIVA
Por Marcos Pineda Godoy
Miércoles 18 de febrero de 2026
El primer año de gobierno del autodenominado segundo piso de la trasformación transcurrió sin sobresaltos. Sí, con la aprobación de la mayoría de las reformas constitucionales pendientes, encargadas por el expresidente, hoy supuestamente retirado, pero sin evidencia de confrontaciones, desacuerdos explícitos ni rupturas entre los grupos en el poder.
El escenario, para el segundo año, ha cambiado. Alfiles sembrados por AMLO, cual quistes políticos, han dejado de tener presencia, protagonismo o de plano hasta fueron removidos de sus cargos, condenados al ostracismo, por más dorado que se venda.
El más reciente, concretado ayer por la tarde, fue Marx Arriaga. Concediendo su autoproclamada autoría intelectual en la elaboración de los nuevos libros de texto, también tendría que asignársele, por mera lógica, la culpabilidad de sus errores y desatinos que, hoy por hoy, siguen perjudicando la formación y educación de la niñez mexicana.
Pero, antes de este berrinchudo apóstata del libre pensamiento, cayeron de sus pedestales Alejando Gertz Manero, Gerardo Fernández Noroña, Adán Augusto López Hernández y Andrés Manuel López Beltrán. Por cierto, respecto a este último, al que no le gusta que lo llamen “Andy”, bien se puede decir que cayó por méritos propios, y ya no tiene la exhibición y el juego partidario que en un principio gozó. Eso sí, todos siguen cobrando jugosos salarios provenientes de nuestros impuestos.
No sólo se trata de una especie de limpia de los duros, sino más bien de los leales, más que al movimiento, a López Obrador. Iniciaron la confronta y, con ello la implosión, los Claudios y los López. Nada más que a esta batalla por la supervivencia en el reparto del poder se sumaron los demás grupos, unos de carácter regional, como en Campeche o Oaxaca, y los partidos aliados que ya cayeron en la cuenta de los riesgos que corren. Ya no estando visible y actuante AMLO, la guerra se desató, aunque lo nieguen.
El obradorismo no podrá subsistir sin AMLO dirigiendo y sometiendo, como lo hizo durante su gobierno. Poniéndolo en perspectiva: el marxismo pudo seguir en la historia sin Marx a la cabeza. El liberalismo, hasta la fecha sigue su curso, aunque no se recuerde a Ricardo ni a Smith. Pero de ninguna manera el obradorismo tiene esa talla. Si el maoísmo y el estalinismo pasaron al recuerdo, una vez sin sus fundadores, ¿de dónde creen que el obradorismo tenga posibilidades de trascender en la historia?
Podría sonar a presagio, pero… Si se continúan recuperando las tradiciones políticas del periodo hegemónico, nada garantizaría la permanencia de Luisa María Alcalde Luján como presidenta de Morena, ni de Rosa Icela Rodríguez en Gobernación, a menos que reconozcan, acepten y se plieguen a la nueva realidad. Y esa realidad es muy clara: la presidenta es Claudia Sheinbaum, ya no es Andrés Manuel. ¿O qué no ya había pasado el bastón de mando?
O resuelven las diferencias o perderán las mayorías calificadas y hasta la alianza y algunas gubernaturas.
Y PARA INICIADOS:
Ya salieron los primeros análisis de la productividad de la nueva suprema corte del acordeón, comparados con la anterior, decían que neoliberal. Pues resulta que tienen menores indicadores de sentencias emitidas en sus primeros cinco meses, con resoluciones a favor del gobierno federal que ha nadie asombran. Para eso los pusieron ahí. Pero lo que sí preocupa es que van a dilatar la impartición de justicia, su justicia, todavía más que los anteriores. Válgame, se confirma, estábamos mejor, cuando estábamos peor.
La información es PODER!!!
