Exportaciones de Morelos a EE.UU. en riesgo por nuevos aranceles: productores y empresarios en alerta
Las recientes medidas comerciales impuestas por Washington, que incluyen aranceles del 25% a productos mexicanos, encendieron las alarmas entre productores agrícolas y empresarios de Morelos. El sector exportador del estado enfrenta un panorama de incertidumbre, ya que Estados Unidos, principal destino de sus bienes, podría reducir significativamente la demanda de productos clave, afectando la economía local.
Morelos, conocido por su producción agrícola y su creciente industria manufacturera, exporta a Estados Unidos bienes como aguacate, flores, hortalizas y componentes automotrices. En 2024, las exportaciones del estado al mercado estadounidense alcanzaron un valor estimado de 1,200 millones de dólares, según datos preliminares de la Secretaría de Economía. Sin embargo, los nuevos aranceles, implementados como parte de la política comercial del presidente Donald Trump para presionar a México en temas de migración y narcotráfico, amenazan con encarecer estos productos y reducir su competitividad.
Productores agrícolas, como los de la región de Yautepec y Cuautla, advierten que cultivos emblemáticos como el aguacate y el tomate podrían enfrentar una caída en las ventas. “Estados Unidos absorbe más del 70% de nuestra producción de aguacate. Si los costos suben, los importadores podrían buscar alternativas en otros países como Perú o Chile”, señaló Juan Morales, representante de una cooperativa de productores en Morelos. Este temor se ve respaldado por el hecho de que el aguacate mexicano, aunque líder en el mercado estadounidense, compite cada vez más con ofertas internacionales que podrían beneficiarse de la nueva barrera arancelaria.
Por su parte, empresarios del sector industrial, especialmente aquellos vinculados a la manufactura de autopartes en Jiutepec y Cuernavaca, también expresan preocupación. “Exportamos piezas a plantas ensambladoras en Detroit y Texas. Un arancel del 25% no solo elevaría nuestros costos, sino que podría llevar a las empresas a relocalizar sus cadenas de suministro fuera de México”, explicó Laura Guzmán, directora de una planta de componentes automotrices en Morelos. Este sector, que emplea a miles de personas en el estado, teme una reducción en la inversión extranjera y la pérdida de empleos a mediano plazo.
El impacto económico no se limita a los productores y empresarios. Analistas locales estiman que una caída en las exportaciones podría reducir el Producto Interno Bruto (PIB) de Morelos en un 2% durante 2025, afectando el comercio, el transporte y los servicios asociados. Además, el encarecimiento de las importaciones desde Estados Unidos, como maquinaria y fertilizantes, podría presionar aún más los costos de producción en el estado.
La gobernadora Margarita González Saravia ha convocado a una mesa de diálogo con líderes empresariales y agrícolas para evaluar estrategias de mitigación. Entre las propuestas se encuentra diversificar mercados hacia Asia y Europa, aunque expertos coinciden en que esto requeriría tiempo y una inversión significativa en infraestructura y certificaciones. Mientras tanto, la administración estatal ha solicitado al gobierno federal de Claudia Sheinbaum una respuesta coordinada para negociar con Washington y evitar una escalada en la guerra comercial.
“Morelos no puede permitirse perder su posición en el mercado estadounidense. Necesitamos un plan urgente para proteger a nuestros productores y trabajadores”, afirmó González Saravia en un comunicado. Sin embargo, con las negociaciones bilaterales en curso y la postura firme de Trump, el futuro de las exportaciones morelenses pende de un hilo, dejando al estado en una encrucijada económica.