La avenida Morelos de Cuernavaca: de la elegancia colonial a un laberinto de puestos y sombrillas
Cuernavaca, la ciudad de la eterna primavera, siempre ha sido un oasis de verdor y tranquilidad, pero en sus venas urbanas late un pulso caótico que transforma sus calles en escenarios de supervivencia diaria.
Tomemos la Avenida Morelos, esa arteria histórica que, desde su inauguración en 1927 por el presidente Plutarco Elías Calles como parte de la carretera México-Acapulco, prometía conectar el bullicio capitalino con el Pacífico en un trayecto de ensueño.
Imagínenla en sus días de gloria: amplias banquetas flanqueadas por edificios coloniales, autos elegantes deslizándose sin prisa, peatones paseando bajo la sombra de árboles centenarios, y el eco distante de la catedral en el fondo. Una avenida que evocaba la grandeza de Cuernavaca, nombrada en honor al héroe independentista José María Morelos, y que formaba parte del tejido urbano donde se entretejían barrios antiguos, iglesias y familias prominentes.
Pero ay, queridos lectores, ¡mira en qué se ha convertido! Hoy, la Avenida Morelos es un río desbordado de colores chillones, olores a fritanga y gritos de “¡Lleve, lleve, baratito!”. El video que circula en X, capturado por la reportera @monydelsol, nos sumerge en un recorrido que parece más un slalom entre puestos que un paseo por una vía principal.
Comienza antes del cruce con Degollado: sombrillas azules y rojas se apiñan como hongos tras la lluvia, cubriendo mesas plásticas cargadas de bolsas, calcetines a diez pesos, chamarras de imitación y mil chucherías más. Los vendedores, con sus voces roncas de tanto pregonar, ocupan las banquetas hasta el borde, obligando a los peatones –abuelitas con bastones, madres con carriolas, oficinistas apurados– a bajar al asfalto, sorteando autos, buses verdes y ciclistas intrépidos.
Un niño en bicicleta zigzaguea entre las sombras, mientras un puesto de accesorios brilla con collares falsos y pulseras de fantasía.
Y después del cruce con Degollado, ¿cambia el panorama? ¡Para nada! La calle, asimismo, casi toda luce igual: un continuo caos ambulante que se extiende hacia el centro, pasando por Bodega Aurrera y Coppel, donde los puestos se multiplican como gremlins en agua. Aquí, una señora negocia por un par de zapatos; allá, un hombre arregla su puesto de ropa interior sobre cajones naranjas; más adelante, el olor a elotes asados compite con el de los escapes de los vehículos. Las banquetas, diseñadas para caminar, ahora son territorios conquistados bajo el amparo de federaciones como la @federacionNGS, que parecen blindar esta invasión informal.
Peatones descienden al arroyo vehicular, arriesgando tropezones o peor, mientras el gobierno municipal, encabezado por @jluriosteguis y el @CuernavacaGob, prometen acciones que se diluyen en el aire caliente de la primavera eterna.
Esta transformación no es nueva; viene cocinándose desde hace años. En 2016, ya se hablaba de rescatar la avenida de su deterioro, pero el ambulantaje ha crecido como maleza incontrolable, especialmente en zonas como el IMSS en Plan de Ayala, donde pacientes y adultos mayores deben esquivar puestos para no terminar en el pavimento.
El centro histórico, con calles como Guerrero y Galeana, sufre el mismo mal: un tianguis permanente que ahuyenta turistas y proyecta una imagen de desorden en una ciudad que debería brillar por su historia y belleza.
¿Culpa de la necesidad económica? Sin duda, muchos vendedores buscan el pan diario. Pero el descontrol rebasa al Ayuntamiento, convirtiendo lo que fue una elegante conexión vial en un laberinto donde el peatón es el último en la fila.
Ojalá, como clama la reportera en su post, las autoridades actúen pronto. Porque Cuernavaca merece recuperar su avenida Morelos: no como un mercado improvisado, sino como el paseo digno de su legado.
Mientras tanto, si transitas por ahí, calza zapatos cómodos y prepárate para el zigzag. ¡La eterna primavera ahora viene con sabor a tianguis!
Bajo el amparo del @federacionNGS
— Monydelsol (@monydelsol) March 3, 2026
Ambulantes se apoderan de calles de la avenida Morelos.... Ojalá el @CuernavacaGob actúe pronto para evitar que las banquetas se inunden de puestos sin dejar paso a los peatones 😡😡😡😡😡😡 @jluriosteguis pic.twitter.com/1xpL03Jv26
