La red de corrupción CLAP: los vínculos ocultos entre Maduro, Saab y el gobierno de AMLO en medio de la detención histórica
En un giro dramático que ha sacudido el panorama geopolítico de América Latina, la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 ha revivido acusaciones de larga data sobre corrupción transfronteriza. Entre ellas destaca el escándalo del programa Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un esquema supuestamente diseñado para alimentar a los venezolanos pobres, pero que se convirtió en una maquinaria de lavado de dinero, narcotráfico y enriquecimiento ilícito.
Este caso, con ramificaciones en México durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), involucra sobrecostos millonarios en compras de alimentos, envíos de drogas y una denuncia penal estancada en la Fiscalía General de la República (FGR) mexicana. A pesar de la solidaridad ideológica entre AMLO y Maduro, evidencias sugieren que altos funcionarios mexicanos optaron por ignorar alertas, priorizando alianzas políticas sobre la justicia.
Lanzado en 2016 por el régimen chavista como respuesta a la crisis alimentaria en Venezuela, el CLAP prometía distribuir bolsas de comida subsidiada a millones de hogares vulnerables. Sin embargo, investigaciones independientes revelaron pronto su lado oscuro. Según reportes periodísticos, el programa se usó para inflar precios en contratos de importación, generando ganancias ilícitas estimadas en cientos de millones de dólares. Alimentos básicos como leche en polvo, arroz y harina se compraban a proveedores internacionales con sobreprecios de hasta el 112%, y a menudo llegaban en mal estado o descompuestos.
Un reportaje de Noticias Caracol de 2020, recirculado recientemente en redes tras la detención de Maduro, detalla cómo el esquema integraba narcotráfico: aviones militares venezolanos transportaban cocaína a Veracruz, México, y regresaban con las bolsas CLAP. Estas operaciones, en contubernio con jefes militares chavistas, beneficiaban directamente a la familia de Maduro y a su círculo cercano. Los contratos totalizaron alrededor de 1,600 millones de dólares entre 2014 y 2020, con auditorías inexistentes y distribución condicionada: las bolsas se entregaban cada tres meses solo a quienes juraban lealtad absoluta al régimen, convirtiendo el hambre en herramienta de control político.
ALEX SAAB: EL TESTAFERRO CLAVE Y SUS OPERACIONES EN MÉXICO
En el centro del escándalo está Alex Saab, empresario colombiano de Barranquilla y presunto testaferro de Maduro. Acusado por EE.UU. de lavado de dinero y corrupción, Saab manejó empresas que suministraban alimentos CLAP con sobrecostos. Un funcionario estadounidense citado en 2019 estimó que Saab y tres hijastros de Maduro se lucraron con “cientos de millones de dólares” a través del programa. Liberado en diciembre de 2023 en un intercambio de prisioneros con Washington, Saab fungió como ministro de Industria y Producción en Venezuela hasta su salida.
Las operaciones en México fueron pivotales. Investigaciones periodísticas documentaron cómo empresas mexicanas vendieron alimentos de baja calidad a Venezuela con márgenes inflados, estimando un fraude de al menos 140 millones de dólares —posiblemente hasta 300 millones según fuentes independientes. Veracruz emergió como punto clave para los envíos de drogas, con rutas que integraban narcotráfico y comercio alimentario. Un video viralizado en redes, basado en una investigación de Caracol, describe cómo Saab usaba aviones venezolanos para traficar cocaína a México, regresando con cargas CLAP que enriquecían al régimen.
LOS LAZOS CON AMLO: SOLIDARIDAD IDEOLÓGICA Y VISTA GORDA
Los vínculos entre Maduro y AMLO no eran secretos. Durante su sexenio, López Obrador defendió al chavismo en foros internacionales, rechazó sanciones estadounidenses y promovió alianzas económicas, como envíos de petróleo mexicano a Venezuela pese a controversias. Esta “solidaridad” ideológica parece haber influido en la inacción mexicana ante las alertas sobre Saab. Desde 2019, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y agencias como la DEA detectaron redes de lavado en territorio mexicano, pero no se actuó con vigor.
Un ejemplo: el gobierno de AMLO impidió la extradición a Paraguay de Álvaro Pulido (alias “El Grande”), socio de Saab detenido en México en fechas recientes, según el reportaje de Caracol recirculado. Es improbable que figuras clave en inteligencia, finanzas y relaciones exteriores del gobierno de AMLO ignoraran estas operaciones, optando por hacer la vista gorda en favor de la alianza política.
En abril de 2024, organizaciones venezolanas como Transparencia Venezuela y Provea presentaron una denuncia penal ante la FGR mexicana por corrupción y lavado de dinero en el esquema CLAP. El documento, entregado personalmente a la fiscal anticorrupción María de la Luz Mijangos Borja y dirigido por Alejandro Gertz Manero, detalla cómo fondos públicos venezolanos financiaron adquisiciones sobrevaloradas en México. Hasta el 5 de enero de 2026, no hay avances: la FGR no ha iniciado investigaciones formales ni respondido, violando el artículo 8 constitucional que garantiza respuestas oportunas. Esta inacción subraya la influencia política en la justicia mexicana.
LA DETENCIÓN DE MADURO Y SUS IMPLICACIONES
La “Operación Resolución Absoluta” del 3 de enero de 2026 capturó a Maduro y su esposa Cilia Flores en Fuerte Tiuna, Caracas. Trasladados a Nueva York vía Guantánamo, enfrentan cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de armas y conspiración armada en el Distrito Sur de Nueva York. En su primera audiencia el 5 de enero ante el juez Alvin K. Hellerstein, se declararon no culpables; Maduro se autodenominó “prisionero de guerra”. La fiscal Pam Bondi presentó evidencias de corrupción “alimentada por cocaína” desde 1999, incluyendo vínculos con FARC, ELN y carteles mexicanos.
En Venezuela, Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina, mientras figuras como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y Tarek William Saab mantienen el control chavista. La captura intensifica el escrutinio sobre el CLAP: expertos como Roberto Deniz de Armando.info, entrevistado en Caracol Radio, advierten que las redes de Saab persisten, con posibles testimonios de Maduro exponiendo cómplices internacionales.
En México, la detención podría presionar a la FGR para reactivar la denuncia de 2024, aunque no hay indicios hasta ahora. AMLO, desde su retiro, protestó por la captura de su “socio”, avivando debates sobre su legado.
El escándalo CLAP no es solo venezolano: expone cómo la corrupción cruza fronteras, alimentada por ideologías y negligencia. Con Maduro en custodia estadounidense, surge una oportunidad para desmantelar estas redes. En México, la inacción de la FGR bajo Gertz Manero plantea preguntas sobre independencia judicial. Si bien la detención marca un fin para el chavismo madurista, el verdadero desafío es asegurar justicia para las víctimas del hambre y la corrupción en ambos países. Actualizaciones recientes en Caracol Noticias enfatizan los motivos económicos detrás de la operación, como el control de reservas petroleras venezolanas, sugiriendo que el drama apenas comienza.
