MARGARITA GONZÁLEZ SARAVIA: GOBERNAR CON INCLUSIÓN Y DIÁLOGO

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Jueves 12 de febrero de 2026
En un gesto cargado de simbolismo político, la gobernadora Margarita González Saravia restituyó este miércoles una tradición olvidada durante once años: rendir personalmente su Primer Informe de Gobierno ante el Congreso local. Más allá del protocolo, este acto revela un manejo político inteligente y maduro, capaz de tender puentes donde antes predominaban las tensiones.
Al reconocer explícitamente el diálogo constructivo de la actual legislatura, la mandataria demostró que sabe transformar conflictos históricos en oportunidades de reconstrucción institucional. Reconstruir la Fiscalía y restablecer la coordinación entre poderes no es un logro menor; es la prueba de una capacidad de inclusión que prioriza el servicio a la gente por encima de las diferencias partidistas.
Su mensaje de corresponsabilidad institucional resonó con fuerza. Al invitar al diálogo permanente con el Congreso, los poderes públicos, los municipios y todos los sectores de la sociedad, González Saravia dejó claro que gobernar no es un ejercicio solitario, sino un esfuerzo colectivo que exige madurez democrática.
En materia de seguridad, la nueva estrategia estatal brilla por su enfoque integrador. La Mesa de Seguridad que sesiona diariamente, encabezada por ella misma, con seguimiento regional y operativo, ejemplifica una coordinación real entre federación, estado y municipios. Reconocer públicamente el trabajo de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Marina y fiscalías habla de una gobernadora que valora y une a quienes integran el esfuerzo común.
Dignificar la labor policial con un incremento salarial del 30 por ciento y expresar desde la tribuna un reconocimiento emotivo a las y los elementos que arriesgan su vida cada día, refleja sensibilidad humana y astucia política. Cuidar a quienes nos cuidan es la base de cualquier política de paz creíble y, al mismo tiempo, un acto de inclusión hacia un sector históricamente demandante.
En el terreno económico, los resultados presentados son igualmente elocuentes. Morelos se ubica entre las entidades con menor desempleo, gracias a la colocación de más de 8,500 personas y a 32 obras de infraestructura que generarán al menos 3,200 empleos adicionales. La creación del Consejo de Inversiones y la concreción de proyectos por más de 2,000 millones de pesos demuestran una visión ordenada y atractiva para el capital productivo.
El posicionamiento de Morelos como destino de innovación, con un foro internacional que reunió a más de 12,500 participantes de 38 países y la profesionalización digital de 120,000 negocios, muestra una gobernadora que entiende la importancia de incluir al estado en las corrientes globales del conocimiento y la competitividad.
La justicia laboral no quedó fuera: resolver más de 9,600 conflictos con un beneficio superior a los 434 millones de pesos para las y los trabajadores es una forma concreta de devolver recursos a los hogares y fortalecer la paz social. Paralelamente, las inversiones en infraestructura turística —como el nuevo Centro de Congresos y la rehabilitación de la Plaza Emiliano Zapata— revelan una visión integral que une identidad, economía y bienestar colectivo.
El eje filosófico de su mensaje, “ordenar la casa para transformarla”, no es una consigna vacía. Con convicción humanista, González Saravia propone un gobierno que sirve, instituciones que funcionan y el “buen vivir” como fundamento de la estabilidad. Ordenar para transformar, cuidar para vivir bien y unirnos todos para avanzar: tres verbos que resumen una ruta inclusiva y responsable.
Al cerrar su intervención con un vibrante “¡Que viva Morelos!”, la gobernadora dejó la impresión de una líder que entiende la política como arte de la conciliación y el progreso compartido. En tiempos de polarización, su capacidad para tender puentes y demostrar resultados concretos representa un aliento esperanzador para el estado. Morelos comienza a caminar con paso firme bajo una conducción que prioriza el diálogo, la inclusión y el orden productivo.
En tiempo y forma, como lo establece la Constitución Política del Estado de Morelos, la gobernadora cumplió con la obligación de entregar y presentar personalmente el documento, sin que circularan rumores ni especulaciones sobre posibles cambios en el gabinete. Ni antes ni después del evento se han registrado movimientos, renuncias inesperadas o señales de reacomodos en el equipo de gobierno. Esta ausencia absoluta de sobresaltos en el ámbito del gabinete refuerza la percepción de una administración ordenada, con estabilidad interna y una conducción política que privilegia la continuidad y el trabajo sin distracciones. Ahora, todos los miembros del gabinete legal y quienes integran el ampliado, deben redoblar su esfuerzo, siempre anteponiendo a sus intereses personales el de los morelenses.
