México libró los aranceles recíprocos de Trump, pero no así en otras tarifas específicas ya vigentes, susceptibles de intensificarse
En gran medida México ha logrado evitar los aranceles recíprocos más amplios anunciados por Donald Trump este miércoles 2 de abril de 2025, durante el llamado “Día de la Liberación”.
En ese evento, Trump presentó una serie de aranceles recíprocos a 60 países, con tasas que van desde el 10% hasta el 44%, pero México y Canadá, como socios del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), no fueron incluidos en esta lista de aranceles recíprocos generalizados.
Esto se debe a que, bajo el T-MEC, México no impone aranceles a las importaciones provenientes de Estados Unidos, lo que exime al país de las tarifas “recíprocas” diseñadas para igualar las barreras comerciales que otros países aplican a productos estadounidenses.
Sin embargo, esto no significa que México esté completamente libre de aranceles. Los productos mexicanos que cumplen con las reglas del T-MEC mantienen un arancel del 0%, pero aquellos que no cumplen enfrentan un arancel del 25%.
Además, hay tarifas específicas que persisten, como el 25% sobre exportaciones de acero y aluminio, y un nuevo arancel del 25% sobre todos los automóviles fabricados fuera de Estados Unidos, incluyendo los producidos en México, que entró en vigor el 3 de abril de 2025. Estas medidas afectan sectores clave de la economía mexicana, como el automotriz, pero no son parte del paquete “recíproco” más amplio que golpeó a otros países.
La exclusión de México de los aranceles recíprocos generales se considera un alivio parcial, atribuido en parte a las negociaciones previas del gobierno de Claudia Sheinbaum, quien logró pausas temporales en aranceles del 25% anunciados en febrero y marzo de 2025.
A pesar de esto, la economía mexicana sigue vulnerable a las tarifas existentes y a la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC, ya que Trump ha expresado su intención de terminar con este tratado, lo que podría cambiar el panorama comercial en los próximos meses.
En resumen, México “libró” los aranceles recíprocos más severos anunciados el 2 de abril, pero no está exento de otras tarifas específicas que ya están en vigor o que podrían intensificarse.