Ciudad de México, 14 de enero de 2026 – La agencia calificadora Moody’s Ratings continúa manteniendo la calificación crediticia soberana de México en Baa2 con perspectiva negativa, sin modificaciones desde su anuncio del 14 de noviembre de 2024.
Esta posición refleja las persistentes preocupaciones por el debilitamiento institucional, los riesgos fiscales y la posible erosión de la independencia del Poder Judicial, factores que, según la agencia, podrían socavar a largo plazo los resultados económicos y la efectividad de la política monetaria del Banco de México (Banxico).
La calificación Baa2 ubica a México en el grado de inversión (dos niveles por encima del especulativo), respaldada por fortalezas como la diversificación económica, la resiliencia ante choques externos, el potencial del nearshoring y un historial de políticas macroeconómicas prudentes. Sin embargo, la perspectiva negativa indica un mayor riesgo de rebaja en los próximos 12-18 meses si no se materializan avances significativos en la consolidación fiscal.
Entre los principales riesgos destacados por Moody’s se encuentran:El elevado déficit fiscal registrado en 2024 (superior al 5-6% del PIB) y las rigideces en el gasto público, que complican la reducción de la deuda (proyectada por encima del 45% del PIB en 2025 y potencialmente hacia el 50% en 2027-2028 sin ajustes fuertes).
Los pasivos contingentes de Pemex, cuya materialización podría trasladarse al balance del gobierno federal.
La incertidumbre jurídica derivada de reformas institucionales, incluyendo la del sistema judicial, que podría erosionar contrapesos y afectar el clima de inversión.
Posibles impactos de la revisión del T-MEC (USMCA) en 2026, especialmente si cambios en reglas de origen o políticas comerciales limitan las exportaciones mexicanas.
La agencia ha señalado que revisará formalmente la calificación y su perspectiva en la primera mitad de 2026, cuando disponga de datos más completos sobre el desempeño fiscal de 2025, el crecimiento económico y el rumbo de las negociaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá.
Hasta la fecha, no se han registrado cambios en esta evaluación, según reportes actualizados de fuentes como Trading Economics, Bloomberg Línea y el propio sitio de Moody’s.
La Secretaría de Hacienda ha mantenido que México conserva el grado de inversión con todas las principales agencias calificadoras, destacando la solidez macroeconómica y el potencial de atracción de inversiones.
Esta situación subraya la necesidad de una consolidación fiscal creíble y reformas que fortalezcan la institucionalidad para revertir la perspectiva y evitar presiones adicionales sobre los costos de financiamiento del país.